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El Financiero / Animal Político
El pasado fue un año económicamente complicado para la mayoría de los sectores comerciales, pero no así para el farmacéutico, pues las empresas de este ramo aumentaron su valor de mercado casi 90 mil millones de dólares, es decir, 1.7 billones de pesos.
Para poner en contexto el beneficio, esta cifra es casi tres veces superior a los 653 mil 400 millones de pesos que el gobierno mexicano tenía contemplados en el presupuesto de salud para el año pasado, según datos oficiales.
Además, los 1.7 billones de pesos que ganaron en valor de mercado las farmacéuticas equivalen a 27 por ciento de los 6.2 billones de pesos que estima la Secretaría de Hacienda y Crédito Público serán los ingresos de México en todo 2021.
Según datos oficiales, siete de las farmacéuticas más grandes del mundo (Johnson & Johnson, Pfizer, AstraZeneca, Moderna, Novavax, Biontech y CanSino) tienen un valor bursátil de 776 mil 380 millones de dólares, 89 mil 471 millones más respecto de los 686 mil 908 millones de dólares de hace un año.
Este monto es resultado del alza en el precio de sus acciones (el de algunas se ha multiplicado varias veces su valor original), las cuales se elevaron a medida que los inversionistas apostaron a que serían ellas las que desarrollarían la vacuna contra el nuevo coronavirus.
De acuerdo con cifras oficiales, la farmacéutica más beneficiada hasta el momento ha sido la estadunidense Johnson & Johnson (la más grande del mercado), pues su valor bursátil pasó en un año de 384 mil 272 millones de dólares a 422 mil millones de dólares, un alza de 37 mil 934 millones de dólares, equivalente a 10 por ciento.

Curiosamente, de las tres vacunas que hay aprobadas por distintas agencias reguladoras a escala global, ninguna pertenece a J&J. Pues una es de la mancuerna Pfizer-BioNTech, otra de Moderna y una más de AstraZeneca-Oxford.
Según datos de mercado, Moderna es otra de las grandes ganadoras, pues su valor bursátil pasó de 7 mil 609 millones de dólares a 45 mil 348 millones, esto gracias a que el precio de sus acciones se disparó de 19 a 114 dólares.
Otras empresas farmacéuticas de menor tamaño que vieron subir de forma considerable su valor de mercado fueron Novavax, que pasó de 63 millones a 8 mil millones de dólares; Biontech, que lo hizo de 8 mil 900 a 21 mil 700 millones, y CanSino, que pasó de 2 mil a 6 mil 700 millones de dólares.
Un par de gigantes que no corrieron con la misma suerte fueron Pfizer y AstraZeneca. La primera vio caer su valor de mercado de 217 mil 600 millones de dólares a 206 mil 219 millones, mientras la segunda bajó ligeramente de 66 mil 126 millones a 65 mil 890 millones de dólares.
Este par de farmacéuticas sí tienen vacunas aprobadas. En el año habían acumulado importantes ganancias, pero las perdieron.
Conversión
Ante el gran confinamiento provocado por la pandemia durante el segundo trimestre de 2020 muchas empresas se vieron seriamente afectadas, por lo que algunas optaron por transformar sus líneas de negocios al dejar de lado sus producciones normales y enfocarse en artículos necesarios, como gel antibacterial o cubrebocas.
En México, por ejemplo, al inicio de la pandemia, cerveceras como Grupo Modelo se enfocaron en fabricar gel desinfectante; a lo que se sumaron empresas de cuidado personal como Nivea o L’Oréal. En tanto, a escala internacional, empresas de la talla de Inditex se enfocaron en la fabricación de cubrebocas, caretas y trajes desechables.
AstraZeneca le vende a México vacunas por 300 millones de dólares
309,600,000 dólares es lo que pagó el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y Adolescencia (CeNSIA), órgano autónomo adscrito a la Secretaría de Salud (SSA), a la empresa AstraZeneca por la “Adquisición vacuna SARS COV 2 Uno”, según se puede leer en la descripción del contrato en Compranet, localizado por PODER. Sin embargo, es imposible conocer detalles, como la cantidad de vacunas compradas, pues no existe un enlace que lleve a más datos relevantes del contrato en la base de datos de la plataforma de contrataciones públicas.
La poca información en Compranet sobre este contrato, y el hecho de que los otros no estén ni reportados, coincide con la decisión del gobierno de ceder a la presión de las farmacéuticas proveedoras de las vacunas contra la COVID-19 (Pfizer-BioNTech, AstraZeneca-Oxford y CanSino) y clasificar como confidencial los acuerdos con ellas, según documentó Animal Político.
“La omisión de cumplimiento por parte del Gobierno Mexicano a un convenio de confidencialidad podrá causar daño en la obtención de la vacuna para atender a la población de la República Mexicana”, respondió la SRE al medio mexicano.
77.4 millones de dosis
El 13 de octubre de 2020, el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, informó durante la conferencia presidencial, que se formalizaron convenios con AstraZeneca-Oxford, CanSino Biologics y Pfizer para la precompra de las vacunas. El contrato de CeNSIA, cuya directora Miriam Esther Veras Godoy renunció recientemente, con AstraZeneca, efectivamente tiene como fecha de firma el 12 de octubre de 2020.
“El acuerdo suscrito con AstraZeneca es por 77.4 millones de dosis que estarían disponibles entre marzo y agosto de 2021”, según el comunicado publicado por la SRE. Asumiendo que los 309 millones de dólares fueron para las 77.4 millones de dosis, el precio por cada dosis sería de 4 dólares, que coincide con el precio de entre 2 y 4 dólares que prometió la Fundación Carlos Slim, con la que la farmacéutica, junto con Oxford, desarrolló el proyecto regional. Las vacunas serán acabadas y empaquetadas por el laboratorio mexicano Liomont. Esta empresa, dirigida por Alfredo Rimoch, obtuvo 90 contratos públicos entre 2006 y 2020, por 202,448,841.86 pesos.

CeNSIA también registró en Compranet cinco contratos más con el título “Insumos para la aplicación de la vacuna contra el SARS CoV2 (COVID 19)”, mismos que sí tienen enlaces activos y donde se encuentran más detalles. El monto total de esos contratos es de 12,677,325 pesos, e incluye la compra de jeringas y ampolletas de cloruro de sodio. Tres de los contratos fueron para DL Médica, S.A. de C.V. por más de 10 millones de pesos y dos para Laboratorios Pisa, S.A. de C.V. por más de 2 millones de pesos.
Hasta el cierre de este reportaje, ni CeNSIA ni la Secretaría de Salud han proporcionado a este medio más datos sobre el contrato.
Gestiones de Slim
En agosto de 2020 la Fundación Carlos Slim anunció la firma de un acuerdo con AstraZeneca y Argentina para contribuir a la producción de la vacuna, que implica la distribución de 150 millones de dosis en América Latina, salvo en Brasil. La fundación que lleva el nombre del hombre más rico de México, aportaría el capital económico para la compra de los materiales necesarios y esta gestión no implicaría ganancias para la fundación ni para la farmacéutica, dijo Arturo Elías Ayub, vocero de la fundación y yerno del multimillonario, en entrevistas con medios. En septiembre se suspendieron los ensayos por efectos adversos, pero fueron retomados más tarde.
En enero de 2021 la Comisión para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) aprobó la vacuna del laboratorio británico, filial de Medlmmune y presidida por Leif Johansson. En 2019 la empresa tuvo un ingreso neto de 24,384 millones de dólares, 10% más que en 2018. Para desarrollar la vacuna, AstraZeneca recibió 1,000 millones de dólares de Estados Unidos.
Los contratos de la farmacéutica
En los últimos 15 años, hasta agosto de 2020, AstraZeneca recibió 150 contratos con distintas dependencias del gobierno federal, por 836,308,107.33 pesos. 17% de ese monto fue dado en 40 contratos adjudicados directamente. Sólo 9.26% fue otorgado en licitación pública a través de 81 contratos. El tipo de adjudicación de los otros 29 contratos está determinada como “otras contrataciones”, según datos de Compranet localizados en la plataforma QuiénEsQuién.Wiki.
El contrato más grande lo tuvo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por 414,115,096.08 pesos para proveer “Medicamentos” entre el 1 de abril de 2020 y el 31 de diciembre del mismo año. Esa misma dependencia ha sido el mayor comprador de productos de AstraZeneca en los últimos 15 años, por un total de 558,303,801 pesos.
En segundo lugar por comprador, se ubica el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), con compras por 162,449,395 pesos. Le sigue el Instituto de Salud para el Bienestar con 38,214,029.41 pesos y el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán con 28,786,227.96 pesos otorgados a la farmacéutica.
Pfizer, productora de la única vacuna que se ha administrado hasta ahora en México y de la cual el presidente López Obrador aceptó ceder algunas dosis para países más pobres, tuvo 135 contratos por 9,756,081,244.22 pesos entre 2008 y septiembre de 2020. 76% del monto total fue dado en adjudicación directa. Ninguno de los contratos localizados en Compranet vía QuiénEsQuién.Wiki, hace referencia a la Covid-19. CanSino no registra contratos previos con el gobierno mexicano.
Farmacéuticas exigen confidencialidad
Los acuerdos firmados entre el gobierno de México y tres de las farmacéuticas que proveerán al país de vacunas contra la COVID-19 (Pfizer-BioNTech, AstraZeneca-Oxford y CanSino) están clasificados como información confidencial y no se puede hacer público ningún dato sobre los mismos, incluyendo lo relativo a las negociaciones previas a que se firmaran los convenios.
Así lo determinó recientemente la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), que alega que incumplir la cláusula que exige discreción “podrá causar daño en la obtención de la vacuna para atender a la población de la República Mexicana”.
Animal Político quiso conocer el contenido de los convenios anunciados en octubre pasado por el canciller Marcelo Ebrard. Sin embargo, todos los documentos fueron declarados como “confidenciales”.
Este es un modelo que funciona en la industria farmacéutica antes de que la pandemia convirtiese a la vacuna en el bien más preciado por la humanidad. En todo el mundo, incluido México, se están firmando cláusulas de confidencialidad que impiden conocer detalles como el precio que se paga por la vacuna, si existen contraprestaciones exigidas por las farmacéuticas a cambio de priorizar un país u otro como quién se haría responsable en caso de que un fármaco no funcione.









