El Día de la Bandera en México se celebra desde 1937

Por: Eduardo Romero

Todos los países tienen símbolos patrios para identificarlos como la nación que son, tal es el caso de México, país que, cada 24 de febrero, conmemora un año más al emblema llamado Bandera Nacional. Fue con el ex presidente Lázaro Cárdenas, en 1937, cuando se declaró oficialmente el Día de la Bandera en el Monumento del General Vicente Guerrero con honor de que fue el primero en realizar el juramento a la Bandera luego de haberse concretado la independencia de la Nueva España en el Abrazo de Acatempan, el 12 de marzo de 1821; aunque fue en 1934 cuando se aprobó la primera legislación sobre los símbolos patrios. ANTECEDENTES Cuando llegaron los españoles a tierras aztecas, con el objetivo de conquistar a los pobladores, introdujeron la religión católica. Fue el 14 de marzo de 1519 cuando comenzó ´la conquista´, en 1521, de manera oficial, terminó el hecho. Según narra el Códice Boturini, Hernán Cortés llevaba una efigie de María Santísima con las manos juntas, una corona de oro y rodeada de doce estrellas. Aunque durante la colonización no se tenía una bandera que representara a la Nueva España (debido a que se utilizaron los escudos de la monarquía española), cuando inició la guerra de independencia, el cura Miguel Hidalgo, en su recorrido por la parroquia de Atotonilco el Grande (Guanajuato), tomó una imagen de la Virgen de Guadalupe y la convirtió en el estandarte de los insurgentes, mientras que en el ejército español se colocó a la Virgen de los Remedios.

Mientras se desarrollaba el conflicto de independencia, el 3 de julio de 1815, en un decreto realizado por el Supremo Congreso -que fue firmado en Puruarán, Michoacán y firmado por José María Morelos y Pavón (en donde por primera vez se le nombró México al estado en proceso de independencia)- se crearon tres banderas: la primera para su uso en la guerra, la segunda con fines parlamentarios y la tercera para el comercio; el mismo Morelos utilizó dos, la primera era un rectángulo de seda en cuadros azules y blancos, en el centro se hallaba un águila posada en un nopal sobre un puente de tres arcos con las iniciales V.V.M. (Viva la Virgen María); la segunda contaba con el mismo escudo, pero con una leyenda en latín que se traducía como: “Vencedora tanto con los ojos como con las uñas”. Fue entre los años de 1812 y 1817, cuando por primera vez se utilizaron los colores verde, blanco y rojo en una bandera de un grupo de caballería de las fuerzas independentistas, justo cuando se firmó el Plan de Iguala, cuando el General Agustín de Iturbide le encargó al sastre José Magdaleno Franco la elaboración de la misma; dicha bandera estaba formada por tres franjas transversales en rojo, verde y blanco con tres estrellas de los mismos colores, pero en el orden de blanca, roja y verde, en cuyo centro tenía una corona dorada y las palabras: religión, independencia y unión; esa fue considerada como la de Las Tres Garantías, los colores significaban: blanco, religión; verde, independencia; y rojo, unión. Una vez finalizada la independencia de México el 2 de noviembre de 1821, la Junta Provisional Gubernativa realizó diversas modificaciones a la bandera con las franjas verticales y ordenaron los colores de izquierda a derecha: verde, blanco y rojo, además de un águila en el centro, posada sobre un nopal y con una corona sobre la cabeza.

Cuando terminó el mandato de Agustín, el Congreso Constituyente adoptó oficialmente la bandera tricolor con el águila, pero sin corona y agregando los símbolos republicanos de las ramas de laurel y encino, por decreto del 14 de abril de 1823. Desde entonces, sólo ha variado la posición del águila: de frente, perfil y tres cuartos; con la cabeza a la derecha o a la izquierda (conservadores o liberales, respectivamente), con corona o sin ella durante el Imperio de Maximiliano, dependiendo del bando. Cuando Benito Juárez llegó al poder, junto a los liberales, cambiaron el significado en cuestión de los colores que conformaban la bandera; a partir de entonces, el significado de los colores quedó de la siguiente manera: verde, esperanza; blanco, unidad; y rojo, la sangre de los héroes nacionales. Para cuando Porfirio Díaz comenzó a gobernar al país, también le hizo una modificación al símbolo patrio, ya que posicionó al águila de frente con las alas desplegadas, justo al estilo francés, que estaba de moda en esa época. Después de una serie de modificaciones, y con el inicio de la Revolución mexicana, volvieron las trasformaciones, ahora con Venustiano Carranza; debido a su ideología totalmente nacionalista, hizo, prácticamente, la última modificación considerable, el 20 de septiembre de 1916 estableció que el águila se representara de perfil izquier do, posada sobre un nopal que brota de una roca rodeada de agua y, orlada en la parte de abajo, con ramas de encino y laurel. En 1934, por primera vez, se aprobó la primera legislación sobre los símbolos patrios y, años más tarde, con Lázaro Cárdenas, se comenzó a rendir honores a la bandera nacional; no fue hasta el 16 de septiembre de 1968, cuando con el entonces presidente, Gustavo Díaz Ordaz, se adoptó como Bandera Nacional. El actual diseño del Escudo fue creado por Francisco Eppens Helguera y Pedro Moctezuma Díaz Infante en 1968. Sin duda alguna, la bandera nacional ha tenido un sinfín de modificaciones; muchas personas la consideran una de las más bonitas del mundo, incluso, en 2008 ganó el concurso de La bandera más bonita del mundo con 901.627 puntos, dicho concurso fue organizado por el periódico 20 Minutos. Cabe resaltar que el segundo lugar lo obtuvo Perú con 340.901 puntos.