Redacción

Ante la importancia de formar a quienes tienen la responsabilidad de preparar a los futuros profesionistas, puesto que los profesores de calidad son esenciales para el desarrollo sostenible, la Escuela de Formación Docente y Desarrollo Académico (EFDDA) de la BUAP realizó la Tercera Jornada “Formar docentes para el futuro”. En la conferencia inaugural “La gestión del conocimiento en la formación de docentes en el área de ciencia y tecnología”, Eduardo Bustos Farías, subdirector Académico y de Investigación del Centro de Investigaciones Económicas Administrativas y Sociales del Instituto Politécnico Nacional, señaló que para llegar a la llamada Industria 4.0 (asociada a la digitalización de los sistemas de información y producción para las actividades de gestión) se requiere de talento humano formado en autodirección, trabajo en equipo y autoevaluación.

Lo anterior, da mayor énfasis a los procesos de aprendizaje que a los de enseñanza, lo que demanda del profesor nuevas funciones, roles y estrategias de evaluación, por ejemplo, gestionar entornos de aprendizaje, ser facilitador y establecer modelos proactivos de apoyo. Entre las actividades de esta jornada, efectuada en conmemoración del Día Mundial del Docente, se presentó el libro Las aventuras de un profesor novato. Anécdotas, lecciones y conflictos de mis primeros años en el cole.

Su autor Pablo Gómez Sesé, profesor de la Universidad Camilo José Cela, en España, compartió las experiencias y retos que implica insertarse en la docencia sin ningún tipo de dirección u orientación, de ahí que el 50 por ciento de los profesores deje ese trabajo en los dos primeros años. Gómez Sesé cerró su intervención con algunos consejos a los participantes de la jornada, por ejemplo, prepararse en oratoria, inteligencia emocional, disciplina, psicología y pedagogía, así como no dudar, asumir un error y tener paciencia. En su intervención Edgar Gómez Bonilla, coordinador de la Maestría en Educación Superior de la Facultad de Filosofía y Letras de la BUAP, habló sobre algunos desafíos en la enseñanza de la Historia, para lo cual es necesario que los docentes desarrollen sus saberes disciplinares, didácticos y estratégicos. Asimismo, expuso que el académico debe cuestionar el aprendizaje autónomo de sus estudiantes, puesto que “somos una sociedad en transición”.