Un ciudadano alemán de 43 años es investigado por el secuestro de Madeline

Anaith Alvarez / @Anaith_Alvarez

La pérdida de un hijo es lo más difícil para unos padres y este fue el infierno por el que han pasado los padres en la desesperación de encontrar a su hija Madeleine McCann, una pequeña que fue secuestrada en 2007 en Praia da Luz durante unas vacaciones familiares en donde sería raptada durante la noche mientras sus padres cenaban en un restaurante cercano a la habitación de sus hijos y sin dejar rastro alguno con tan solo un testigo directo que ayudó a identificar la apariencia del secuestrador.

Este caso fue uno de los más sonados que continúa sin resolverse, pero con más preguntas, su popularidad ante la falta de pruebas para incriminar a alguien lo volvió un fenómeno mundial en el que miles de personas apoyaron a la familia, tal ha sido el misterio que se realizó un documental sobre los hechos en Netflix y películas.

Aunque los rumores durante la investigación sobre la desaparición de Madeline apuntaron a que su secuestro daría lugar a mantenerla en Alemania, nunca se concretaron las pruebas, pues durante el proceso de investigación se culpó a gente inocente e incluso a los mismos padres de la pequeña.

Sobre el sospechoso se entiende que es un alemán de 43 años de complexión delgada, cabello blanco que presuntamente viajaba en una caravana en el 2007 que se cree habría estado conduciendo en el área antes de su desaparición y que presuntamente habría rentado un auto diferente durante su estancia bajo otro nombre, sin embargo, se encuentra en prisión por cargos de delito sexual.

Además se encontró que durante el 3 de mayo, fecha en la que desaparecería la pequeña habría una llamada telefónica a las 7:32 y finalizaría a las 8:02 pm de los números +351912730680 y +351 916 510 683, aunque aún siguen las investigaciones al respecto existen quienes consideran que se trata de un caso por asesinato y pese a que ya han transcurrido 13 largos años la policía continúa investigando como una desaparición, lo que ha generado ruido entre la Policía Metropolitana de Gran Bretaña y le ha dado esperanzas a la familia.

“Todo lo que siempre hemos querido es encontrarla, descubrir la verdad y llevar a los responsables ante la justicia. Nunca renunciaremos a la esperanza de encontrarla con vida, pero sea cual sea el resultado, debemos saberlo, ya que necesitamos encontrar la paz. No haremos más comentarios hoy”. Señalaron los padres de Madeleine.