ONU y Agencias

 

La ONG Oxfam consideró el lunes que las grandes fortunas mundiales han salido hasta ahora indemnes e inclusive reforzadas por la pandemia y renovó su llamado a crear impuestos sobre la riqueza para combatir “el virus de las desigualdades”.

“En tan sólo nueve meses, las mil mayores fortunas del mundo ya habían recuperado las pérdidas económicas originadas por la pandemia”, afirmó la ONG en su informe anual sobre las desigualdades.

Los más pobres “necesitarían más de una década para recuperarse de los impactos económicos de la crisis”, precisó en el informe publicado con motivo del inicio del Foro Económico Mundial (WEF) que se lleva a cabo en línea, y no en Davos (Suiza) como de costumbre.

A escala mundial, los multimillonarios incluso vieron incrementar su fortuna en un volumen total de 3.9 billones de dólares entre el 18 de marzo y el 31 de diciembre de 2020, según la oenegé, que se apoya en particular en datos de Forbes y Credit Suisse. Estados Unidos, China y Francia registran los avances más importantes.

En este último, por ejemplo, los multimillonarios -entre ellos Bernard Arnault, tercera fortuna mundial- “ganaron cerca de 175,000 millones de euros (213,000 millones de dólares) en el mismo periodo”.

Frente a este incremento de las desigualdades, Oxfam retoma las proposiciones de los economistas Thomas Piketty y Gabriel Zucman en favor de un alza de la fiscalidad para los más ricos.

La crisis del coronavirus “debe significar un giro en la fiscalidad de las personas y las empresas más ricas. Nos ofrece la oportunidad de establecer por fin una fiscalidad justa, poner fin al nivelamiento por lo alto.

Esto puede tomar la forma de un aumento del impuesto sobre la fortuna, de las tasas sobre las transacciones financieras y medidas de erradicación de la evasión fiscal”, indica el informe.

La ONG cita como ejemplo a Argentina, que adoptó en diciembre una ley que crea un impuesto extraordinario sobre las grandes fortunas, que puede generar unos 3.000 millones de dólares, para financiar la lucha contra los efectos del covid-19.

“La pandemia de covid-19 tiene el potencial de aumentar la desigualdad económica en prácticamente todos los países del mundo al mismo tiempo”, según el informe, que concluye además que “la desigualdad se está cobrando vidas”.

La oenegé pone como ejemplo a Brasil, donde “las personas afrodescendientes tienen un 40% más de probabilidades de morir a causa del covid-19 que las personas blancas”. En países como Francia, España o India, las zonas más pobres tienen tasas de mortalidad y de contagio más altas, agrega Oxfam.

 

Y México no es la excepción

 

Un grupo de 13 empresarios mexicanos, con Carlos Slim Helú y su familia a la cabeza, aumentó su fortuna a 136 mil 300 millones de dólares en 2021, cantidad que superó 35 por ciento la que tuvieron un año antes. El disparo en la riqueza ocurrió en un periodo en que la economía mexicana resintió la mayor contracción en nueve décadas, con una caída de 8.5 por ciento, y se elevaron los niveles de desempleo y pobreza en el país a causa de la crisis por la pandemia de Covid-19.

La cifra, documentada por Forbes –que actualizó este martes su listado anual de multimillonarios– implica que en un año este grupo de mexicanos elevó su patrimonio en 34 mil 900 millones de dólares.

Para dimensionar, la fortuna de estos multimillonarios es más del triple de las remesas familiares a México el año pasado, 40 mil millones de dólares, y supera el saldo de la deuda externa del gobierno federal, que en diciembre pasado fue de 111 mil millones de dólares, según datos oficiales.

Los 136 mil millones de dólares de fortuna de ese grupo de 13 familias equivalen a 10.96 por ciento del producto interno bruto (PIB) de 2020, que fue de 24 billones 861 mil millones de pesos, alrededor de un billón 243 mil millones de dólares.

En moneda local la riqueza de las 13 familias más acaudaladas del país asciende a casi 2 billones de pesos, una tercera parte de los 6 billones de pesos que ingresan en un año las 35 familias mexicanas.

Este dato, tomado de la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, si bien es un concepto distinto (ingreso no es lo mismo que fortuna), refleja la gran desigualdad que hay en México.

La lista de mexicanos es encabezada por Carlos Slim, de América Móvil y Grupo Carso, quien posee una fortuna de 62 mil 800 millones de dólares, 20 por ciento más en comparación con los 52 mil 100 millones de un año antes.

Ningún empresario mexicano se encuentra en los 10 primeros puestos, pues Slim se ubica en el peldaño 16 de los más ricos del mundo.

A finales de febrero pasado Slim se lanzó contra los empresarios que no estuvieron de acuerdo con aumentar 15 por ciento el salario mínimo en el país en 2021: “Qué bueno que subió. Lástima que los empresarios no firmaron, se me hizo una tontería que no estuvieran de acuerdo”.

Entre los mexicanos, el segundo puesto es de Germán Larrea, dueño del minero Grupo México, cuya fortuna se disparó 135 por ciento en el último año, al pasar de 11 mil millones a 25 mil 900 millones de dólares.

El tercer lugar local es ocupado por Ricardo Salinas Pliego, con una riqueza que pasó de 11 mil 700 millones a 12 mil 900 millones de dólares, un alza anual de 10 por ciento, que lo llevó a ocupar el puesto 166 a escala global.

El dueño de empresas como Tv Azteca y Grupo Elektra ha sido controvertido en meses recientes debido a su postura de negarse a cerrar sus tiendas departamentales durante el periodo más álgido de la pandemia de Covid-19.

La lista de mexicanos es completada por Alberto Baillères (Grupo Bal), cuya riqueza pasó de 6 mil 400 millones a 9 mil 200 millones de dólares; Juan Francisco Beckmann (José Cuervo), de 4 mil 300 a 7 mil millones; María Asunción Aramburuzabala (consejera de Grupo Modelo), de 5 mil 600 a 5 mil 800 millones de dólares.

Antonio del Valle (Orbia), de mil 600 a 3 mil 100 millones de dólares; Carlos Hank Rhon (Grupo Hermes), de 2 mil millones a 2 mil 200 millones; Roberto Hernández (accionista de Citibanamex), de mil 700 a mil 900 millones de dólares.

Rufino Vigil (Industrias Vigil), de mil 200 a mil 700 millones de dólares; Fernando Chico Pardo (Grupo Aeroportuario del Sureste), bajó de mil 500 a mil 400 millones; Alfredo Harp Helú (accionistas de Citibanamex), de mil 100 a mil 200 millones y David Peñaloza Alanís (Pinfra), de mil 200 a mil millones de dólares.

El buen desempeño de las fortunas de los millonarios mexicanos contrasta con el desplome de 8.5 por ciento que tuvo la economía nacional como consecuencia de la pandemia.

 

Explosión de nuevos ricos

 

A escala global, en el último año la riqueza de los multimillonarios se disparó 63 por ciento al pasar de 8 billones a 13.1 billones de dólares, producto de que surgió un nuevo multimillonario cada 17 horas, y de que 86 por ciento de los ya existentes aumentaron su fortuna, según Forbes. Para formar parte de ese listado, la riqueza personal o familiar debe ser mayor a mil millones de dólares.

Jeff Bezos, dueño de Amazon, repitió como el más rico del mundo por cuarto año consecutivo, con un valor de 177 mil millones de dólares, mientras que Elon Musk, dueño de Tesla se disparó del puesto 31 al segundo, con 151 mil millones de dólares.

El tercer puesto a escala global es para el francés Bernard Arnault, dueño de la marca de lujo que controla productos como Louis Vuitton y Sephora.

“Los muy, muy ricos se volvieron mucho, mucho más ricos”, dijo el presidente de contenido de Forbes, Randall Lane. El número de integrantes de la lista, que se ha publicado por 35 años, alcanzó un récord de 2 mil 755, esto es, 660 más que un año antes, explicó Forbes.

 

América Latina sufre por alimentos

 

Mientras tanto, Lina Pohl, representante de la FAO en México, dijo que contra la pobreza alimentaria por la pandemia de la covid-19 es necesario transformar los sistemas alimentarios, algo difícil en América Latina por ser la región más cara del mundo para adquirir alimentos nutritivos.

El último informe de la FAO sobre el estado de la seguridad alimentaria y nutricional en el mundo, indicó que en América Latina y el Caribe para 2030 se afectará a 67 millones de personas y esta previsión se hace sin considerar la covid-19, refirió. “Estamos hablando de casi un 10% de aumento de la pobreza y el hambre para 2030 y esto francamente en 2021 simplemente no se vale”, apuntó Pohl.

Ante este escenario, Pohl consideró necesario transformar los sistemas alimentarios “porque en la región cuando nos preguntamos ¿por qué no tenemos acceso a los sistemas alimentarios nutritivos? pues porque la región de América Latina y el Caribe, es la región más cara del mundo para adquirir alimentos sanos y nutritivos”.

Dijo que ello contrasta con el hecho de que América Latina tiene la mayor diversidad del mundo, “con mayor número de frutas, legumbres y demás que podrían estar accesibles a las personas”.

Pohl, junto con otros especialistas, participó en la conferencia virtual ‘Pobreza alimentaria ¿el verdadero efecto de la pandemia en México?’, convocada por la fundación la operadora mexicana de restaurantes Alsea.

La representante de la FAO dijo que es importante integrar la nutrición a los enfoques de la agricultura y reducir los factores que aumentan los costos en la producción como el almacenamiento, el transporte, la distribución y la comercialización de alimentos. Además de reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos ya que si esto se reduce podemos lograr alimentar a nuestra población.

El secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, que mide la pobreza en México, José Nabor Cruz, dijo que en México la pobreza alimentaria está muy marcada. “En México apenas el 56 % de los hogares puede consumir diariamente frutas y verduras, pero en estados como Guerrero y Chiapas, sur del país, es apenas el 30 %, mientras que el contraste con estados del norte, como Nuevo León y Baja California, donde el porcentaje de casi el 75 %”, apuntó.

Precisó que previo a la contingencia sanitaria de la covid-19 unos 25 millones de mexicanos reportaban carencia por acceso a la alimentación y que entre el 40 % y el 50% de la población “no puede contar con una dieta balanceada, con consumo de frutas y verduras”.

El presidente del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Julio Santaella, señaló que en México el nivel de ingresos es muy importante para distinguir los sujetos que podrían estar en peligro ante una situación de pobreza alimentaria. Puso como ejemplo que en Oaxaca el ingreso promedio es de 7.165 pesos (unos 335 dólares) y el 42% se destina a alimentos, bebidas y tabaco, mientras que en Nuevo León, con casi el doble del ingreso, unos 14.000 pesos (655 dólares), se destina el 29%. Destacó que los alimentos en los que más gastan los mexicanos durante la pandemia son carnes, cereales, verduras leguminosas y semillas.