El canciller Marcelo Ebrard dijo que se solicitó al gobierno de EU retirar los cargos contra Cienfuegos porque los hechos a los que hace alusión la investigación se habrían cometido en México

Expansión Política 

Después de confirmar que el Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitará que sean retirados los cargos contra el general Salvador Cienfuegos, el canciller Marcelo Ebrard dijo este martes que la Fiscalía General de la República (FGR) lo recibirá como a “un ciudadano mexicano que no tiene cargos” en ese país.

“El general Cienfuegos tiene que ser repatriado a México en condiciones de salud óptimas… El estatus del general será el de un ciudadano mexicano que no tiene cargos en EU”, señaló el secretario de Relaciones Exteriores en conferencia de prensa en la que se dijo confiado en que la jueza Carol B. Amon, de la Corte de NY, aceptará la solicitud del gobierno de EU.

El canciller afirmó que la FGR tiene abierta una investigación sobre los supuestos delitos cometidos por Cienfuegos, que deriva de las pruebas que le entregó la fiscalía estadounidense.

“En México será recibido por la Fiscalía General de la República. La Fiscalía General de la República, como ya expliqué, tiene abierta una investigación… la Fiscalía tiene que resolver qué pasos va a dar, ya no le correspondería a la cancillería determinar eso, eso lo va a determinar la Fiscalía General de la República porque se tiene que hacer una investigación y se tiene que hacer un proceso completo”, expuso el funcionario.

La solicitud para desechar los cargos hecha por el Departamento de Justicia de EU a la Carol B. Amon detalla que Cienfuegos “abandonará voluntariamente los Estados Unidos y será transportado rápidamente a México bajo la custodia del Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos”.

No es un “camino a la impunidad”

Ebrard defendió que esta decisión no es vista como “un camino hacia la impunidad”, sino como un acto de respeto a México y a las Fuerzas Armadas.

“Esto significa que (Cienfuegos) seguirá su proceso en México, que serán aplicadas las leyes mexicanas, porque los hechos a los que hace alusión la investigación de EU se cometieron presuntamente en México; las imputaciones tendrán que sustanciarse y probarse”, dijo.

“Los indicios, dentro del ámbito de la FGR, tendrán que ser confirmados o no, significa un acto que vemos con simpatía y pensamos de forma positiva, no la vemos como el camino a la impunidad, sino un acto de respeto a México y a las Fuerzas Armadas”.

El funcionario negó que esta decisión se haya negociado en el marco del proceso electoral en EU, y enfatizó que lo que se argumentó al gobierno de ese país es: si el exsecretario de la Defensa cometió delitos en México, ¿por qué tiene que ser procesado en EU?

El canciller manifestó que, además, el gobierno de EU no le notificó a México con anticipación sobre la investigación que realizaba contra el militar.

“Basándome en el criterio de que tenemos una alianza en cuanto a la delincuencia organizada, no era para el gobierno de México entendible que, siendo aliados, no se hubiese notificado”, dijo.

Reconoció la resolución de la fiscalía de EU y aplaudió la conducción que hizo el fiscal general de la República, Alejandro Gertz, sobre este asunto.

“Se demuestra que somos más fuertes cuando trabajamos más juntos y respetamos la soberanía de las naciones”, agregó.

Al respecto, la solicitud hecha por el Departamento de Justicia argumenta que por “consideraciones de política exterior que superan el interés del gobierno en perseguir el procesamiento” de Cienfuegos, se solicita sobreseer los cargos.

Señala que pese a que las pruebas que tiene contra el general en retiro son “fuertes”, por política exterior y en reconocimiento de la legislación de colaboración entre México y Estados Unidos, y con el fin de mostrar “nuestro frente unido contra todas las formas de delincuencia, incluido el tráfico de narcóticos por parte de los cárteles mexicanos” se procede a desestimar los cargos pendientes contra el acusado.