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Cientos de supermercados de Francia fueron afectados por un ciberataque que alteró el funcionamiento de sus refrigeradores y congeladores, provocando que toneladas de alimentos frescos y congelados quedaran fuera de las condiciones adecuadas de conservación. Las pérdidas económicas podrían alcanzar millones de euros, mientras las autoridades investigan un incidente que afectó a varias de las principales cadenas comerciales del país.
De acuerdo con los reportes de las empresas afectadas, los atacantes tomaron el control del software que permite regular a distancia la temperatura de los equipos de refrigeración. En algunas tiendas, los sistemas habrían sido manipulados para elevar la temperatura hasta los 50 grados Celsius durante varias horas de la noche, lo que obligó a retirar productos para evitar riesgos sanitarios.
Entre las cadenas afectadas se encuentra Coopérative U, cuyo director ejecutivo, Dominique Schelcher, calificó el incidente como un ataque extremadamente grave y sin precedentes. Más de 100 supermercados de esta empresa fueron alcanzados, mientras que otras 180 tiendas de Intermarché y Netto también reportaron afectaciones. Además, alrededor de un centenar de establecimientos fueron desconectados preventivamente de internet para reducir el riesgo de nuevos incidentes.

El ataque también alcanzó equipos de Carrefour, Monoprix y E.Leclerc. Las cifras reportadas por distintas cadenas apuntan a que cerca de 400 establecimientos resultaron afectados de un total aproximado de 15 mil supermercados en Francia. Carrefour informó que 80 de sus alrededor de 6 mil tiendas sufrieron el problema, mientras que Monoprix señaló que el incidente impactó a cerca de cinco por ciento de sus más de 400 sucursales.
La empresa danesa Danfoss, cuyo software permite gestionar los sistemas de refrigeración de forma remota, indicó que los equipos afectados correspondían a modelos antiguos que ya no podían recibir actualizaciones de seguridad. La compañía afirmó que había identificado previamente el riesgo y que recomienda mantener actualizados los sistemas compatibles. Sin embargo, no confirmó los reportes sobre las temperaturas máximas que habrían alcanzado los equipos manipulados.
Las consecuencias económicas comenzaron a reflejarse en los inventarios de los comercios. Intermarché informó que algunos de sus refrigeradores alcanzaron los 50 grados Celsius durante seis horas, por lo que decidió desechar los alimentos afectados. Otras cadenas retiraron de la venta los productos cuya conservación no podía garantizarse, mientras sus trabajadores y especialistas buscaban restablecer el funcionamiento de los equipos y reabastecer los estantes.

Las pérdidas podrían extenderse a millones de euros. La cadena francesa BFMTV reportó que dos supermercados de la región de Alsacia registraron daños conjuntos estimados en 270 mil euros. En algunas tiendas también se documentaron temperaturas inusuales en los congeladores e incluso pequeños incendios, aunque la magnitud total de las afectaciones todavía no estaba determinada.
La Fiscalía de París abrió una investigación por ciberdelincuencia y describió el incidente como un ataque a gran escala contra los sistemas de refrigeración de varias cadenas de supermercados. El caso también generó preocupación entre autoridades europeas. Christophe Hansen, comisario europeo de Agricultura y Alimentación, condenó el ataque y advirtió sobre la importancia de proteger la seguridad alimentaria. Mientras avanzan las investigaciones, las empresas afectadas trabajan para recuperar sus sistemas y determinar el alcance de los daños.








