🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Eduardo Sánchez
Corrupción, cobros ilegales y otras actividades ilícitas caracterizan al Centro de Reinserción Social (Cereso) de Tecamachalco, que se ha convertido en la peor cárcel a nivel nacional, con una calificación de 4.73 puntos, de acuerdo con el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2019, que emitió la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Ese diagnóstico identifica los factores de riesgo para la seguridad y la integridad de las personas privadas de la libertad. En el estado, se realizaron 12 visitas a prisiones distritales, regionales y la estatal; destacaron las de Tehuacán, Acatlán de Osorio, Huauchinango, Tecamachalco, Tetela de Ocampo y Zacatlán, que se encuentran en números rojos. Las cárceles poblanas también han revelado diferentes inconsistencias, algunas de ellas, como las de San Pedro Cholula, Huauchinango y Zacatlán, presentan condiciones de autogobierno y sobrepoblación. Pero específicamente en el centro de reclusión de Tecamachalco, la CNDH realizó observaciones como la separación entre hombres y mujeres; deficiencia en los servicios de salud; insuficiencia de programas para la prevención y atención de incidentes violentos y falta de prevención de violaciones a derechos humanos.
En repetidas ocasiones, dentro de esta prisión, se han realizado cateos en los que se han asegurado desde celulares, puntas hechizas, drogas y hasta dinero en efectivo que es usado sin restricciones por los reos. Para ampliar el panorama, familiares de internos del Cereso han denunciado abusos hacia presos y visitantes por parte del subdirector Ricardo Cuéllar Cruz, quien se mantuvo impune, pese a estas acusaciones. Los familiares indicaron desde principios de año que si no acatan las indicaciones de Ricardo Cuéllar, éste los amenaza con transferir a los reclusos al penal de Tepexi de Rodríguez, así como también ha encubierto las acusaciones contra el director Omar Rolando Vélez Sánchez. Es preciso mencionar que antes de Rolando, a la cabeza estuvo Carlos Gerardo Zapata Posada, quien, de acuerdo con la averiguación previa 65/2005/TEC se quitó la vida tras disparase cuando se encontraba en la oficina, aunque las causas no fueron esclarecidas.
Entre las denuncias que se han presentado se encuentran abusos contra las mujeres internas, así como se privilegiaba a Concepción Sánchez, una reclusa con quien pasa tiempo el subdirector del Cereso. Bajo este tema, Tadeo Luna de la Mora, investigador del Programa de Seguridad y Justicia del Instituto de Derechos Humanos Ignacio Ellacuría (IDHIE), de la Universidad Iberoamericana Puebla, señaló que, en el caso de las personas privadas de su libertad, existe una normalización de vulnerar sus derechos humanos. De éstos, las mujeres son las que más enfrentan violaciones a sus derechos debido a que los Ceresos carecen de políticas integrales con un enfoque de género. De manera general, el promedio estatal de los Centros de Reinserción Social de Puebla fue de 6.03, ésta ha sido la peor calificación en los últimos 9 años y sólo estuvo por encima de Veracruz, con 5.94, Guerrero con 5.92 y Tamaulipas con 5.42 puntos, todos ubicados por debajo de la media nacional de 6.75 puntos.










