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Treinta millones de personas están sin techo, medio millón en campamentos de ayuda y los daños ascienden a casi 3,000 millones de dólares
La Autoridad Nacional para la Gestión de Desastres (NDMA) ha verificado 1.033 fallecidos y 1, 527 heridos desde el 14 de junio. De ellos, 119 personas han muerto (76 en Sindh) y 71 han resultado heridas en las últimas horas
LOS DAÑOS MATERIALES ascienden a unos 3,000 millones de euros. Casi 950,000 viviendas han quedado parcial o totalmente destruidas, más de 720,000 cabezas de ganado han muerto, hay daños en casi 3,500 kilómetros de carreteras y casi 150 puentes han acabado colapsados
BBC/Infobae
“La magnitud de la calamidad” es mayor de lo esperado. Así se ha referido el primer ministro de Pakistán a las inundaciones en el país después de visitar las zonas afectadas.
Shehbaz Sharif habló desde la provincia de Sind, una zona que donde ha llovido ocho veces por encima de su promedio en agosto.
Las inundaciones han matado a casi 1.000 personas en todo Pakistán desde junio, mientras que miles han tenido que ser desplazadas y millones más afectadas,
Mientras la BBC recorría Sind, nos encontramos con personas desplazadas en cada aldea.
La escala total de la devastación en la provincia aún no se sabe por completo, pero la gente lo describe como el peor desastre al que han sobrevivido.
Las inundaciones no son raras en Pakistán, pero la gente dice que estas lluvias fueron diferentes.
Un funcionario local las calificó de “inundaciones de proporciones bíblicas”.
Cerca de la ciudad de Larkana, miles de casas de barro se han hundido bajo el agua.
En varios kilómetros, lo único que es visible son las copas de los árboles.
En los lugares donde el nivel de agua es ligeramente más bajo, los techos de paja se arrastran desde debajo del agua.
En un pueblo, la gente está desesperada por comida.
En otro, muchos niños han desarrollado enfermedades transmitidas por el agua.
En un momento en que un camión, que se deplaza de lugar en lugar con comida, se detuvo en uno de los puntos, decenas de personas se abalanzaron sobre él.
Había niños que, cargando a otros niños, se abrían paso hacia la larga cola.
Una niña de 12 años contó que ni ella ni su hermanita habían comido en todo un día.
“Aquí no ha llegado comida, pero mi hermana está enferma, ha estado vomitando”, dijo la niña. “Espero que puedan ayudar”.
La desesperación era evidente en todas las comunidades.
La gente corría hacia las ventanillas de los coches para pedir ayuda, cualquier cosa.
En una de las calles principales de la ciudad de Sukkur hay cientos de personas que se han asentado allí.
Muchos han caminado desde aldeas remotas.
Les dijeron que era más fácil conseguir ayuda en áreas urbanas.
Pero no hay mucha diferencia.
El viernes, el primer ministro Sharif dijo que 33 millones de personas se habían visto afectadas por las inundaciones, alrededor del 15% de la población del país.
Dijo que las pérdidas causadas por las inundaciones de esta temporada fueron comparables a las de las inundaciones de la temporada 2010-11, las peores registradas.
El país ha pedido más ayuda internacional.
En Sind, no es que las autoridades locales no lo estén intentando, pero admiten que están al borde de sus posibilidades.
El gobierno provincial dice que se trata de una “catástrofe del cambio climático” y que la gente de Pakistán, especialmente en las comunidades más pobres, ha sido la más afectada.
Las soluciones no serán rápidas: acres de tierra están inundados y el agua no retrocede lo suficientemente rápido como para que se lleve a cabo una reconstrucción.
No hay mucho que hacer por la gente, más que esperar: esperar a que cesen las lluvias, esperar a que baje el agua, esperar a que se asignen más recursos a este tipo de comunidades.
Mientras tanto, la vida sigue siendo difícil.
Imágenes de varias localidades afectadas en Khyber Pakhtunkhwa muestran viviendas completamente arrasadas y caminos inundados, mientras cientos de personas aguardan su turno para recibir alimentos de parte del Ejército paquistaní. Las autoridades paquistaníes han movilizado a las fuerzas de seguridad en las labores de salvamento.
Las inundaciones han afectado a 110 municipios del país, 72 de las cuales han sido declarados zona calamitosa. Los afectados directos por las lluvias ascienden a 5.7 millones, pero contando toda la situación general, unos 33 millones de personas se han visto amenazadas por las inundaciones.
La situación más grave atañe a las 498.000 personas que ahora han sido trasladadas a campamentos de socorro, entre ellas un total de 51,000 rescatados, aproximadamente, de acuerdo con el balance recogido por la cadena Geo TV.
Según la NDMA, Pakistán recibió 166,8 mm de lluvia en agosto, en comparación con el promedio de 48 mm, un aumento del 241 por ciento. En consecuencia, el aumento anormal de las lluvias generó inundaciones repentinas en todo el país, particularmente en la parte sur de Pakistán y concretamente en Sindh, donde más de una veintena de municipios han quedado sumergidos.
La ministra de Cambio Climático, Sherry Rehman, ha confirmado en las últimas horas la apertura de una “sala de guerra” encabezada por el primer ministro, Shabhaz Sharif, para enfrentarse a estas “lluvias monstruosas”.
Pakistán está pasando por su octavo ciclo de monzones; normalmente el país tiene solo tres o cuatro ciclos de lluvia monzónica. Esto no tiene precedentes y los datos que barajamos nos dan a entender que podríamos atravesar otro noveno ciclo el mes que viene”, declaró.
Pakistán se encuentra entre los 10 países más afectados por el cambio climático en el mundo. Esta nación del sur de Asia también fue testigo de una intensa ola de calor a principios de este año que causó numerosos muertos y pérdidas en propiedades de miles de personas.








