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La Jornada
Citibanamex urgió al gobierno federal a pensar “dos veces” incrementar el salario mínimo el próximo año, debido a las presiones inflacionarias que se tienen en el país.
Adrián de la Garza, economista en jefe de Citibanamex, refirió que tanto la administración pública como la iniciativa privada deben ser más cautelosos en seguir con aumentos al salario mínimo de los trabajadores mexicanos.
“Deberíamos de mostrar un poco más de cautela como sector privado, como gobierno, en este acuerdo con la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, en dónde se llegan a estos acuerdos, porque tenemos un problema tanto en la parte inflacionaria como en la parte del mercado laboral. En ese sentido sí deberíamos empezar a pensar dos veces continuar con aumentos tan pronunciados y quizá sin un acuerdo con el sector privado en un momento tan complicado para la economía”, dijo.
Al participar en una mesa de discusión en el 9 Encuentro de Educación Financiera Citibanamex, el economista en jefe de la institución financiera refirió que últimamente hay aumentos en los precios de la vivienda, aunque esto es algo que de momento “no preocupa”.
“Estamos hablando de tasas de 6 a 7 por ciento en el rango de la inflación general, pero sí han venido las inflaciones de alta frecuencia mostrando aumentos en varios de estos rubros relativamente elevados”, expuso.
“Quizás con la salvedad de que después de varios años de incrementos muy importantes de 10, 15, 20, 100 por ciento en la frontera norte, deberíamos de mostrar un poco más de cautela”, insistió De la Garza.
Señaló que si bien, se espera que los altos niveles de inflación poco a poco cedan, el panorama aún luce complicado.
“Esperemos que a principios de 2022 el panorama se despeje”, detalló De la Garza.
Por su parte, Cajeme Villarreal, economista en jefe en la SHCP, apuntó que la dependencia espera que todos los impactos que actualmente se tienen en la inflación sean “transitorios” y con ello el indicador disminuya en siguientes meses “o tal vez años”.
“Algo importante es que las expectativas de inflación de mediano plazo siguen ancladas dentro del rango objetivo del Banxico, a 4 años, a 8 años. Eso es importante para el proceso de formación de precios”, señaló.
La semana pasada el Inegi dio a conocer que el fuerte aumento en los precios de los energéticos y de las mercancías en México se reflejó en la inflación de octubre, pues el Índice Nacional de Precios al Consumidor subió 0.84 por ciento en el décimo mes del año, con respecto a septiembre, su nivel más alto para un mismo mes desde 1998, cuando fue de 1.43 por ciento.
Así, en 12 meses, la expansión de la inflación fue de 6.24 por ciento, el mayor registro anual desde diciembre de 2017, cuando en aquel entonces el incremento general de precios fue de 6.77 por ciento.
Además, la inflación es más del doble de la meta de estabilidad de precios de 3.0 por ciento que tiene como objetivo el Banco de México para mantener el poder adquisitivo de los mexicanos. El incremento de precios lleva 22 meses fuera de esta meta.
Tres años de alza en el SM
Los incrementos salariales de los últimos tres años han logrado revertir la pérdida de valor en el sueldo base que se paga en México, una tendencia que se arrastró por un cuarto de siglo y frenó hasta 2020, pero no se han hecho extensivos a todas las remuneraciones que perciben los trabajadores, sobre todo en los sectores dominados por la informalidad, según datos oficiales.
Tras representar su menor nivel en 1998, el poder adquisitivo del salario mínimo no había tenido incrementos sustanciales en más de dos décadas. Entre 2018 y 2021, con los acuerdos logrados al interior de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos, logró recuperar 41.9 por ciento de su valor en tres años.
Incluso en 2021 su poder adquisitivo se encuentra 21.7 por ciento por arriba de lo que registraba en 1994 –una referencia que se tomaba como tope máximo no alcanzado en 25 años–, muestran estadísticas del tercer Informe de gobierno de la actual administración.
Los sueldos de los asalariados inscritos al IMSS han ido por un derrotero aparte; su valor ha aumentado 43.2 por ciento de 1997 a 2021 y en general son tres veces más altos que los salarios mínimos, una brecha que también se ha reducido con los incrementos de los últimos tres años.
El informe exhibe que las remuneraciones el sector manufacturero eran de las más altas en 1994, cuando entró a operar el Tratado de Libre Comercio, pero no han crecido en la misma dimensión que las economías a las que surten, al haber avanzado 1.9 por ciento en términos reales desde que inició el acuerdo comercial.
Por otro lado, entre los trabajadores de la construcción formal aumentó el valor de las remuneraciones en 7.3 por ciento, empujado sobre todo por el alza salarial de 2020. Sin embargo, en pleno 2021, el valor de los salarios en el comercio es 40.4 por ciento menor que en 1994.
Esto se debe a la economía informal que permea en el comercio al por menor, el sector de mayor peso en términos laborales por las 8 millones 988 mil personas que se ocupan en él, de acuerdo con datos del Inegi.
Las estadísticas presentadas en el informe exhiben que en 27 años, entre 1994 y 2021, aumentaron 51.7 por ciento las remuneraciones de los trabajadores en las empresas que venden al por mayor, mientras cayeron 47.7 por ciento las de quienes lo hacen en negocios que venden al por menor.
En su más reciente informe trimestral, el Banco de México reporta que los salarios son el factor vinculado a oferta que menos se relaciona con el avance que ha tenido la inflación desde 2016. Se anteponen el costo de los energéticos y el tipo de cambio.







