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El atentado tuvo lugar en el aeropuerto de la capital del país, Mogadiscio, que alberga representaciones de países y de organismos internacionales. El grupo islamista Al-Shabab se atribuyó el hecho
AL SHABAB, afiliado a la red terrorista Al Qaeda desde 2012, reivindicó el atentado a través de su emisora local de radio Alfurqan.
Infobae
Al menos ocho personas murieron este miércoles y 11 resultaron heridas en un ataque del grupo yihadista somalí Al Shabab contra el aeropuerto internacional de Mogadiscio, la capital del país, que a su vez aloja un recinto con oficinas de la ONU, confirmó a la agencia de noticias Efe la Policía local.
”Estoy presenciando el incendio, sale humo de las tiendas (…). Hay muertos y heridos que han sido llevados al hospital”, declaró a Efe el agente de policía Mohamed Adam, que presenció el atentado.
“El ataque resultó en la muerte de ocho personas, incluyendo dos policías, un militar de AMISOM (la misión de la Unión Africana en Somalia) y cinco civiles”, señaló Adam.
Las fuerzas de seguridad somalíes repelieron el ataque, matando a dos de los asaltantes, indicó a la agencia de noticias somalí el comandante policial general Abdi Hassan Hijar.
Los agresores, armados con pistolas y granadas, se hicieron pasar por empleados aeroportuarios cuando lanzaron el ataque, añadió el comandante policial.
Los dos agresores intentaron entrar en una base militar ubicada dentro del Aeropuerto Internacional Aden Abdulle en Mogadiscio, pero fueron bloqueados, expresó el vocero policial mayor Abdifitah Adan. Tres policías resultaron heridos, agregó.
El grupo islamista Al-Shabab se atribuyó el hecho, afirmando que sus combatientes lograron penetrar en un complejo donde están ubicadas varias misiones diplomáticas.
Una densa columna de humo negro emanó del lugar donde una bala perdida impactó un tanque de combustible, relató a la agencia de noticias AP Awil Abdi, un testigo del hecho.
Todos los vuelos, tanto nacionales como internacionales, fueron suspendidos tras el ataque, indicó el aeropuerto en un comunicado.
Al-Shabab suele realizar ataques mortíferos en Mogadiscio y otras partes de Somalia. Los rebeldes desean imponer la estricta ley islámica Sharía, se oponen al gobierno de Mogadiscio y a la presencia de fuerzas internacionales de paz.
El complejo donde se dio el ataque se encuentra dentro de la fuertemente resguardada Zona Verde de la capital somalí, que alberga las instalaciones de la ONU, de AMISOM, así como embajadas y organizaciones internacionales.
Además, en el complejo viven funcionarios de agencias de Naciones Unidas, contratistas, guardaespaldas, militares, y la Misión Europea de Entrenamiento del Ejército de Somalia. Asimismo, el objetivo del atentado se encuentra junto al Aeropuerto Internacional Aden Adde.
De acuerdo con el agente Adam, el ataque se produjo alrededor de las 10:55 horas y los asaltantes fueron abatidos tras un tiroteo que provocó incendios en varios establecimientos comerciales del recinto.
CONTEXTO SOCIAL EN SOMALIA
Al Shabab, afiliado a la red terrorista Al Qaeda desde 2012, reivindicó el atentado a través de su emisora local de radio Alfurqan.
Este asalto coincide con una escalada de las acciones por parte de ese grupo y en plena fase final de las elecciones parlamentarias en el país.
El pasado 15 de marzo, Somalia incumplió por segunda vez la fecha límite que se había marcado para completar las elecciones de su Cámara Baja debido a las tensiones políticas, las pugnas entre clanes y las acusaciones de irregularidades.
En enero, el primer ministro somalí, Mohamed Hussein Roble, y los presidentes de los cinco estados federales del país pactaron completar esas votaciones antes del 25 de febrero, un compromiso que no pudieron cumplir.
Concluir las elecciones parlamentarias es un hito imprescindible para npoder celebrar los comicios presidenciales, que se han postergado en varias ocasiones desde 2021, a pesar de que el mandato del presidente, Mohamed Abdullahi Mohamed Farmaajo, caducó ese año.
El aplazamiento sistemático de las elecciones -que cuentan con el apoyo de la comunidad internacional y a las que Al Shabab se opone- supone una distracción respecto a problemas notables para el país, como la lucha contra los yihadistas.
El grupo controla áreas rurales del centro y sur y quiere instaurar un Estado islámico de corte wahabí (ultraconservador) en Somalia, mientras el país vive en un estado de conflicto y caos desde que en 1991 fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre.
Desde entonces, la falta de un gobierno efectivo dejó el control del país en manos de señores de la guerra y milicias islamistas, como Al Shabab.










