Por: Renata Vázquez

Las seis ciclovías que se construyeron en calles del Centro Histórico no funcionan como lo planeó la administración municipal en 2013, haciendo que la inversión de al menos 32 millones de pesos, no sirviera del todo. Como parte del proyecto de regeneración del primer cuadro de la ciudad, se instalaron 4.6 kilómetros de ciclovías en las calles 7 Oriente-Poniente y 4 Oriente-Poniente, así como en la 2 y 5 Norte-Sur, en 18 Oriente-Poniente, de la 5 a la 6 Norte y en la 5 Norte-Sur, desde la 7 hasta la 18 Poniente. Aunque el proyecto pretendía que circularan 211 bicicletas por día, la realidad es que por hora llegan a pasar entre una y dos unidades de este tipo de transporte. Pero eso no es todo, la construcción de estos carriles en dichas zona trajo consigo daños colaterales, pues tan sólo la ciclovía ubicada en la calle 5 Norte, entre la 10 y 18 Poniente del centro no cumple su función como tal, la gente los utiliza como paso peatonal, además de que los ambulantes colocan sus puestos en este carril, obstruyendo el paso de los ciclistas. Al pasar por esta zona, ubicada cerca del mercado 5 de Mayo, Exclusivas Puebla se percató que esta ciclovía no cumple su función debido a los puestos instalados por los ambulantes sobre la banqueta y la ciclovía. Mismos que impiden el libre paso de peatones, lo que hace que las personas caminen sobre la ciclovía e incluso en la calle. Tan sólo en este carril confinado, no hay alguna autoridad regularizando la colocación de puestos del comercio informal. Para los expertos, las ciclovías no cumplen su cometido de mejorar la movilidad, pero si fueran proyectos mejor logrados, podrían hacer una gran diferencia. Fuentes del Ayuntamiento de Puebla afirmaron a Exclusivas Puebla que la organización de ambulantes Fuerza 2000 ocupa 150 lugares de sus agremiados en la 5 Norte.

Además, según un reporte del Director de Desarrollo Político del Ayuntamiento de la capital, hay un padrón de 967 comerciantes vendiendo en la vía pública sin pagar sus cuotas de cinco pesos la hora como lo marca el Código de Reglamento para el Municipio de Puebla (Coremun). Con el padrón de ambulantes, las autoridades del Ayuntamiento detectaron que había más de mil 157 personas comercializando en la vía pública, de los cuales se logró regular en agosto a 169 para que ocuparan los espacios designados por la Comuna. Pero después de septiembre de 2017, sólo 85 ambulantes de los 169 respetaban la ley. Y es que estas rutas para bicicletas han ocasionado problemas viales graves en horas pico, pues al verse reducido a un carril, el tráfico vehicular se incrementa hasta dejar vialidades donde los automovilistas circulan a vuelta de rueda, sumándole los ambulantes y peatones que no tienen de otra más que transitar por la calle. Por otro lado, los vecinos que habitan en dicha zona se quedaron sin lugar para estacionar sus vehículos particulares, pues ahora han tenido que gastar importantes cantidades de dinero para pagar una pensión para su automóvil, por lo que estas rutas para bicicletas se han convertido en un elefante blanco y un estorbo vial en lugar de agilizar el paso de automóviles, bicis y peatones.