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Eduardo Sánchez
Proyectos sin financiamiento, reducción en programas federales, desabasto en hospitales públicos, así como la falta de un titular para la Secretaría de Salud de Puebla, son sólo algunos de los retos que enfrentará la nueva administración morenista, el próximo jueves.
De acuerdo con médicos pasantes de 24 estados del país, este 30 de julio se realizará un paro nacional para exigir a la Secretaría de Salud retroceder en el recorte al presupuesto para las becas de médicos asistentes que entrará en vigor el primer día de agosto, pese a estar contempladas en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2019.
El estado poblano forma parte de las entidades en descontento por las precarias condiciones de hospitales públicos, así como la reducción del programa de becas que representa un obstáculo para estudiantes que han cursado la carrera relacionada con medicina y que, para poder titularse, deben prestar su servicio social en las unidades de primer nivel de atención.
En entrevista para este medio, pasantes del Hospital de La Margarita y estudiantes de la BUAP declararon que la medida de orden federal también viene acompañada de la reducción de vacantes en los hospitales, pese a la alta demanda que los nosocomios han tenido tras el cierre del Hospital de San Alejandro.
Sin cobertura en zonas rurales
Aunado a esto, la última actualización del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), respecto a la cobertura del sistema de salud, reveló que sólo el 82.6 por ciento de la población en Puebla tiene acceso a estos servicios, ocupando el lugar 26 de las entidades con mayor cobertura en el país.
Bajo este contexto, el declive del servicio también tiene incidencia en la dirección estatal, donde Lucía Ojeda Lara, titular de la dependencia de Salud en Puebla, reveló que el desabasto de medicinas en la región es del 5 por ciento.
Tras estas declaraciones, el Sindicato Independiente Nacional de Salud “Doctor Antonio Sánchez Amaya” acusó a la funcionaria de ser parte de una red de corrupción por realizar diferentes prácticas, como la venta de plazas, “huachicoleo” en fármacos, insumos y equipo médico.
Los principales afectados por todas estas situaciones son las comunidades de alta marginación y con altos indicies de inseguridad, donde los servicios se sostienen en gran parte por pasantes universitarios.
Basta con recordar que, en vísperas del cambio de administración estatal, Lucía Ojeda informó que la administración de Pacheco Pulido dejará proyectos ejecutivos a los que se les tendrá que buscar un financiamiento.
En la lista de proyectos destacan las construcciones de centros de salud de primer nivel en Acatlán y en Huejotzingo, así como los centros de terapia en Tehuacán y en el primer municipio mencionado.
Dentro de la capital poblana, los hospitales que más han sufrido ante la mala gestión de la SSA han sido el Hospital Universitario, la Clínica 1 y 2 del IMSS, San José, así como la Clínica de La Margarita, donde en reiteradas ocasiones se ha informado sobre las condiciones deplorables en las que se atienden a los enfermos.
Por si esto fuera poco, a sólo dos días de la toma de protesta de Luis Miguel Barbosa, Guillermo Ruiz Argüelles anunció su declinación a dirigir la dependencia de Salud, dejando desprotegido a uno de los sectores más vulnerados durante los primeros seis meses del año.












