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El Universal / ADN 40
El Banco de México (Banxico) anunció el recorte de la tasa de interés interbancaria en 25 puntos para dejarla en 4%, al considerar que la información reciente permite ajustar la postura monetaria manteniendo las previsiones sobre la inflación.
La Junta de Gobierno de Banxico tomó la decisión por unanimidad, tras la primera reunión del año y con la participación de la nueva subgobernadora, Galia Borja Gómez.
Recordemos, que la última vez que Banxico decidió disminuir la tasa de interés interbancaria fue el pasado 25 de septiembre de 2020, cuando la dejó en 4.25%.
La decisión de este jueves coloca la tasa de interés en un nivel en el que no operaba desde septiembre de 2013.
Los integrantes del banco central anticiparon aumentos en la inflación general en el segundo trimestre del año asociados principalmente a los efectos aritméticos de la reducción en los precios de los energéticos del año pasado, y una trayectoria decreciente a partir del segundo semestre.
Asimismo, se prevé una inflación subyacente alrededor de 3% desde el tercer trimestre de este año.

La inflación en enero tuvo un comportamiento por encima de lo esperado con un 3.54% a tasa anual, manteniéndose dentro del rango objetivo de Banxico, pero afectada por el alza en el precio de los combustibles.
¿La reducción del interés conviene o no?
Hace cinco meses, en septiembre de 2020, el Banco de México anunció una reducción de la tasa de interés interbancaria al 4.45%, lo que, aunado con lo anunciado ayer, puede ser un arma de dos filos, dependiendo de si eres el que otorga el crédito o quien lo solicita, consideró el economista mexicano Arturo Damm.
“La tasa de interés interbancaria es la tasa a la que se prestan los bancos entre ellas y a su vez, puede reducir la tasa de interés de las tarjetas de crédito también, de ahí que para quienes tienen deudas, esto es positivo”, externó.
Sin embargo, para quienes prestan dinero, es decir los bancos, mientras más baja sea la tasa, menos ganan y eso puede desincentivar la oferta de crédito, de ahí que es un arma de doble filo.
Aunado a ello, detalló que la baja del resto de los créditos no es inmediata.
Ahora, para el caso de los ahorradores, esta medida no es favorable, porque también reciben menos intereses por sus ahorros.
En la reunión de ayer, participó por primera ocasión Galia Borja, extesorera de la Federación, nombrada recientemente subgobernadora de Banxico, después de que sustituyó a Javier Guzmán Calafell.
Tendencia a la baja
El mercado se vio “tomado por sorpresa” en noviembre cuando la Junta de Gobierno decidió pausar un ciclo de 11 recortes consecutivos a la tasa de interés, debido a un alza en la trayectoria prevista para la inflación.
El banco central mantuvo la tasa sin cambios en diciembre, argumentado que continuar con un alto a las reducciones brindaría espacio para confirmar la trayectoria de la inflación hacia el rango objetivo de 3 por ciento +/- un punto porcentual.
Sin embargo, esa decisión fue dividida pues dos subgobernadores, Gerardo Esquivel y Jonathan Heath, votaron a favor de recortar el referencial en 25 puntos base. De hecho, Heath ya se mostró a favor de reducir la tasa en esa cantidad por dos reuniones consecutivas.
En las minutas de la reunión de diciembre, Heath señaló que, si la institución optaba por mantener el ‘freno’ a los recortes, se perdería la oportunidad de contar con una postura monetaria más acomodaticia.
Al respecto, Banxico señaló en su comunicado de política monetaria que la pandemia de Covid-19 ha significado una presión al alza en los precios de mercancías, pero a la baja en los de los servicios.
“Las expectativas de la inflación general para el cierre de 2021 aumentaron ligeramente y las de mediano y largo plazos se mantuvieron estables en niveles superiores a la meta de 3 por ciento”, añadió.

La institución señaló que una mayor apreciación del peso o mayores medidas de distanciamiento social por el Covid-19 podrían provocar una tendencia a la baja en la inflación (en enero, se ubicó en 3.54 por ciento), mientras que un fortalecimiento del dólar y presiones de costos para las empresas pueden ocasionar un nuevo aceleramiento.
La decisión más reciente del Banco de México se da en el contexto de una caída de 8.5 por ciento del PIB en 2020, según la estimación oportuna del Inegi, y que es la peor contracción en casi 90 años provocada por la pandemia de Covid-19. Además, en el marco de una desaceleración constante en el ‘rebote’ que la economía del país experimentó tras el reinicio de actividades en junio del año pasado.
Si bien el crecimiento económico no está dentro del mandato único del Banxico, los recortes a la tasa de interés pueden aumentar el consumo interno y, con ello, servir de impulso para el PIB.
Al respecto, el banco central señaló que, durante el último trimestre de 2020, la actividad económica nacional mejoró a un ritmo “ligeramente” mayor del previsto.
“Si permanece por debajo de los niveles previos a la pandemia, en un entorno incierto y con riesgos a la baja”, agregó.
A esto se suma también el recrudecimiento de la pandemia: en enero, México registró su mes con más muertes por el nuevo coronavirus (32 mil 729) y el número de estados en semáforo rojo, el nivel de máxima alerta, pasó a más del doble.
Además, la vacunación en el país se encuentra prácticamente detenida, a la espera de nuevas vacunas.
Antes del anuncio de Banxico, el dólar ya cotizaba en menos de $20
Ayer por la mañana, el dólar se vendía en menos de 20 pesos por primera vez en dos semanas, debido a la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) mantuviera las tasas de interés bajas por más tiempo ante menores presiones inflacionarias en Estados Unidos, y por el optimismo de que las negociaciones sobre un estímulo fiscal avancen en la Unión Americana.
Antes del anuncio de política monetaria mexicana, el dólar se intercambiaba en 19.91 pesos, una disminución de 14 centavos o 0.7% con relación al miércoles.
Esta es la primera vez que la divisa se vende en menos de 20 unidades desde el 27 de enero pasado, cuando llegó a comercializarse en 19.98 pesos por momentos de la jornada, de acuerdo con los precios al mayoreo publicados por la agencia Bloomberg.
El dólar acumula una baja de precio de 68 centavos o 3.3% en lo que va de febrero, luego de llegar a cotizar en 20.59 unidades a finales del mes pasado.
La reacción del dólar responde a comentarios que hizo ayer Jerome Powell, presidente de la Fed, los cuales mostraron un sesgo a mantener las tasas de interés bajas por más tiempo ante menores presiones inflacionarias en Estados Unidos, aunado al optimismo de que las negociaciones sobre un estímulo fiscal avancen en esa nación, explican analistas de Banorte en un reporte publicado también ayer.
La banca ya esperaba la reducción
De acuerdo con una encuesta que CitiBanamex aplicó la semana pasada, 23 de las 28 instituciones financieras consultadas esperaban que la autoridad anunciara un recorte a su principal tasa de interés, de 4.25% a 4% (como finalmente se dio), con ello, la tasa se ubicará a partir de hoy, viernes, en su menor nivel de los últimos cinco años, desde junio de 2016, cuando estaba en 3.75%.
Los cuatro gigantes de la banca, BBVA, Banorte, Santander y CitiBanamex, estaban entre las instituciones que anticipaban la baja de interés.
El reciente informe de inflación de enero había metido incertidumbre sobre la decisión de Banxico, pues los precios al consumidor subieron más de lo previsto, 3.54% a tasa anual y acumulan ocho meses por arriba de la meta de 3% de la autoridad monetaria.
Con la decisión de ayer, es poco probable que el peso muestre una depreciación significativa frente al dólar, debido a que el ajuste es un movimiento esperado por la mayoría de los participantes del mercado, opina Gabriela Siller, economista en jefe de banco Base.
El Banco de México (Banxico) fue fundado por decreto como sociedad anónima el 25 de agosto de 1925 bajo el gobierno de Plutarco Elías Calles, iniciando su operación como banco central el 1 de septiembre de ese mismo año. Su primer director general fue Alberto Mascareñas Navarro y el primer presidente del Consejo fue Manuel Gómez Morín.
Por mandato constitucional, el Banco de México es una institución autónoma desde abril de 1994. Su objetivo prioritario es procurar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional. La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 28, dispone que “el Estado tendrá un banco central que será autónomo en el ejercicio de sus funciones y en su administración, por lo que no es una dependencia o entidad de la Administración Pública Federal”.
El ejercicio de sus funciones y su administración está encomendada a la Junta de Gobierno integrada por cinco miembros: un gobernador y cuatro subgobernadores.










