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El papa León XIV fue diagnosticado con adenocarcinoma pulmonar después de someterse a una cirugía torácica en el Hospital Gemelli de Roma, informó el Vaticano. La intervención, que duró aproximadamente 90 minutos, consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho, luego de que los médicos detectaran un nódulo durante controles rutinarios.
De acuerdo con la información difundida por la Santa Sede, la operación concluyó con éxito y no se registraron complicaciones. Tras el procedimiento, el pontífice despertó con normalidad y, después de permanecer bajo observación durante un breve periodo, regresó a su habitación para continuar con su recuperación.
Los médicos Luigi Carbone y Stefano Margaritora explicaron que la extracción del tejido pulmonar se realizó para asegurar que el procedimiento fuera completo. El diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar se estableció durante la intervención, mientras que fuentes del Vaticano señalaron que se realizaban estudios adicionales para determinar si existían indicios de que el cáncer se hubiera extendido a otras partes del cuerpo.
La noticia se conoció después de que León XIV anunciara públicamente que sería sometido a una operación para retirar una lesión que, según explicó, estaba localizada y había sido detectada en una fase temprana. En ese momento, no se había informado que el nódulo fuera canceroso. La agenda del pontífice fue despejada hasta el 20 de octubre para permitirle recuperarse de la cirugía.

Horas antes de la intervención, una multitud se congregó a las afueras del Hospital Gemelli para saludar al Papa y expresarle sus buenos deseos. El pontífice respondió con sonrisas y movimientos de mano desde el vehículo en el que llegó al centro médico, donde fue recibido por personal del hospital.
La noticia generó preocupación entre integrantes de la Iglesia católica y representantes del Vaticano. El secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, reconoció que el diagnóstico tomó por sorpresa a los cardenales y describió el anuncio como un acontecimiento inesperado. Sin embargo, destacó la serenidad del Papa y expresó confianza en su recuperación.
Pese al diagnóstico, el pontífice había mantenido una agenda de actividades antes de ingresar al hospital. El cardenal Tarcisio Isao Kikuchi, arzobispo de Tokio, señaló que se había reunido con León XIV el lunes y que el Papa había decidido atender el problema médico con rapidez, debido a sus compromisos previstos para las próximas semanas.
Entre esos planes se encontraba un viaje a Latinoamérica a principios de noviembre, con una visita a Perú, país donde León XIV desarrolló parte importante de su labor misionera y posteriormente ejerció como obispo. Por ahora, la evolución de su estado de salud y los resultados de los estudios adicionales serán determinantes para conocer el alcance de la enfermedad y las condiciones de su recuperación.








