🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Luz Ma Dollero – @equilibriumbyluzma
Desde que vi Bloodlust en internet, algo de ese lugar llamó mi atención.
¿Quién había imaginado un lugar así?
¿Y qué historia había detrás?
No era solamente su arquitectura, extraña, provocadora, casi salida de una película de fantasía, sino también su nombre.
Supe entonces que, algún día, tenía que conocerlo. Y, si era posible, conocer también a su creador, Alfonso Muriedas.
Llegar a Bloodlust es una experiencia: tomar el coche y recorrer los caminos que conectan un lugar con otro. Y entonces aparece. Lo ves y algo te dice que tienes que detenerte.
Porque Bloodlust no es un lugar al que simplemente llegas. Es un lugar que te invita a entrar.
La entrada comienza atravesando una cerradura. Después, una cortina. Y, de pronto, parece que has cruzado un umbral hacia otro mundo.
La ambientación, la iluminación, la música y cada uno de los detalles están cuidadosamente pensados para crear una atmósfera envolvente. Pero hay algo que me pareció especialmente fascinante: los cuadros no son solamente cuadros. Son ventanas. Y cuando el sol comienza a caer sobre el Valle, esas ventanas convierten el paisaje y el atardecer en parte de la propia decoración.
Es de esos lugares que no solamente se miran: se sienten.
Pero si la arquitectura me había llevado hasta ahí, conversar con Alfonso fue, sin duda, uno de los regalos de la visita.
Ahí estaba él, sentado como uno más. Sin grandes protocolos ni distancias. Lo invité a platicar y, así sin más, se sentó con nosotros y comenzó a contarnos la historia detrás del proyecto.
Nos enseñó incluso los bocetos originales de la arquitectura.
La idea inicial era una gota. Sin embargo, las necesidades de ingeniería y construcción hicieron que el diseño tuviera que transformarse hasta llegar a la estructura que hoy conocemos. Algunos podrán encontrarle parecido con un ajo; quizá esa no fue la intención original, pero el resultado es, indiscutiblemente, espectacular.
Y eso me recordó algo que muchas veces olvidamos: las grandes ideas no siempre terminan exactamente como fueron imaginadas. A veces las limitaciones, los obstáculos y la realidad misma las obligan a transformarse.
Y pueden terminar siendo todavía mejores.
Pero quizá lo que más me hizo pensar fue el nombre.
Bloodlust. Sed de sangre.
Un concepto que hace referencia a esa ambición desmedida de poder y riqueza; a quienes son capaces de enriquecerse a costa de otros y justificar los medios utilizados simplemente porque consideran que el fin lo vale.
Y entonces el lugar deja de ser solamente arquitectura, música, tragos y atardeceres.
Se convierte en una pregunta.
Una bastante incómoda.
¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar para conseguir lo que quieres?
¿Justificarías los medios para alcanzar tus fines?
¿A quién estarías dispuesto a sacrificar para lograr tus objetivos?
Hace apenas unos días, en una de las clases que imparto, mis alumnos realizaron una encuesta y el 45% de las personas entrevistadas respondió que estaría dispuesto a matar si fuera necesario para salvar a un familiar.
Cuarenta y cinco por ciento.
Ese número se quedó en mi cabeza.
Y estando en Bloodlust, frente a ese paisaje, no pude evitar pensar:
¿Qué estaríamos dispuestos a hacer por dinero?
¿Y por poder?
Porque quizá todos pensamos que tenemos límites muy claros… hasta que la vida nos pone frente a una situación en la que nuestros valores compiten con nuestros intereses.
Y ahí es donde realmente descubrimos quiénes somos.
Vale la pena entrar.
No te puedo obligar a conocer Bloodlust.
Pero sí puedo decirte que, si estás en el Valle de Guadalupe, sería una lástima pasar de largo.
No solamente porque es visualmente impresionante, sino porque es de esos lugares que tienen algo más: una historia, un concepto y una intención detrás.
Y además, es de los pocos sitios de la zona que permiten alargar un poco más la noche.
Así que puedes terminar el día ahí, sin prisas, entre música, copas, risas y conversaciones.
Y quizá, cuando finalmente salgas y vuelvas al camino, te lleves algo más que el recuerdo de un buen lugar.
Tal vez te lleves una pregunta:
¿Qué estarías dispuesto a hacer para conseguir lo que quieres?
Porque quizá eso es lo más interesante de Bloodlust.
Entras por una cerradura… y sales con algo mucho más difícil de cerrar: una pregunta en la cabeza.

Redes Sociales
@equilibriumbyluzma
📌 Nota recomendada
![]() | ¿Cuál es tu estrella Michelin? |








