🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Juan Carlos Natale, un parásito poblano
Ayer le contábamos la tragicomedia del matrimonio Espinosa-De la Sierra y lo lamentable que ha sido para la entidad tenerlos como representantes. Sería injusto que sólo habláramos de ellos cuando en el Partido Verde Ecologista local hay un personaje muy similar. Abanderando la causa joven, el sujeto en mención, inició su carrera de la mano del junior del ex gobernador Melquiades Morales Flores, el impresentable, Fernando Morales Martínez, quien, en ese entonces, gozaba de todo el poder que otorga ser hijo del mandatario en turno. Llega entonces el momento de la sucesión, y la decisión recae en Mario Marín Torres. Hecho que le favorece a los juniors. Llega 2006 y a Fernando le encomiendan coordinar un movimiento para apoyar la candidatura de Roberto Madrazo.
Natale, como buen advenedizo, se le pegó a Fer, al grado de llegar a vivir en el mismo departamento que él. Tras la estrepitosa derrota de Roberto Madrazo, Natale decide cambiar de caballo y sumarse al todopoderoso Secretario de Gobernación marinista, el chiapaneco, Javier López Zavala. Llegan las elecciones federales de 2009, y el joven rémora, decide hacer un capricho y abandonar al PRI. Incursiona entonces en el Partido Verde y le dan la diputación federal por el Distrito 11, sí, el mismo que perdió una elección ante Nancy de la Sierra. Fue el maravilloso año donde el PRIPVEM gana todas las diputaciones federales. Marcador 16-0. Fer y Natale se hacen diputados federales. Todo era miel sobre hojuelas en su wannabe life. Un año después, el PRI pierde ante la coalición Compromiso Por Puebla, encabezada por Rafael Moreno Valle. Todo el tablero político cambia. Muchos náufragos, menos los parásitos. Natale se agandalla la diligencia estatal del partido.
Las millonarias prerrogativas le dan para tener una extraordinary life. ¡Padrísimo! No faltó mucho para ir a vender su alma con Moreno Valle, quien gustoso lo apapachó con prebendas económicas y apoyos. En 2013 fue cuando se consumó su traición, para nadie es secreto su papel como garganta profunda. El enemigo en casa del bunker tricolor. Al igual que su homólogo del PRI, otro impresentable, el nada célebre Pablito Fernández del Campo, se hizo de la primera posición plurinominal al Congreso del Estado. Entonces ahí empezó a servirse con la cuchara grande. Mencionar el estado etílico en el que llegaba a sesiones, es lo de menos. El morenovallismo no se privó de utilizar sus servicios y cada vez que había sesión, le llamaban para tirarle línea de cómo votar, qué decir, cuándo pedir la palabra y cuándo hacerse el occiso, esto último no le causaba ningún problema. Abyección pura. Pero todo tiene su punto de quiebre. Llega 2015 y la elección de diputados federales hace que los antiguos brothers se pelearan por el distrito de Serdán. En una llamada telefónica – que grabó Natale- se escucha cómo Fernando le reclama por estar apoyando a Arely Ávila, candidata de ese distrito. Fernando, fiel a su estilo, lo pendejea y amenaza. A lo que un timorato y a punto del llanto, Natale dice que no le tiene miedo. –
Por favor no se burle
La elocuencia no es una de sus virtudes, y en sus sueños guajiros se sintió con posibilidades de ¿por qué no?, ser candidato a Gobernador por el PVEM. – Ahora sí puede reírse, ni su servidor que esto escribe aguanta la risa. Pues para exacerbar su sentido del humor y de pesar, le cuento que el joven rémora, se agandalló (otra vez) una posición al Senado.
Pobre Puebla, con esas calañas tenemos que lidiar.











