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Ayer 25 de mayo se cumplieron 91 años del nacimiento de la escritora mexicana, un símbolo del feminismo latinoamericano que cultivó con brillantez todos los géneros literarios
EL PAÍS
La vida de Rosario Castellanos, como la de otras mujeres pioneras que triunfaron en las artes (ahí está Frida Kahlo), también estuvo marcada por la paradoja y la tragedia. El eje de su obra, que abarca todos los géneros literarios, fue la defensa de los derechos de la mujer, lo que la convirtió en un símbolo del feminismo en Latinoamérica. A nivel personal, sin embargo, luchó contra las depresiones que le causaron varios abortos y las infidelidades de su marido, un profesor de filosofía con el que estuvo casada trece años.
Nacer en Ciudad de México en 1925, y quedar huérfana de padre y padre a los 22 años sin ningún tipo de recursos, no impidió que Rosario Castellanos se convirtiera en la primera mujer escritora de Chiapas (la región maya al sur de México) y se graduara en filosofía en la Ciudad de México. Más bien al contrario; en esta época y este lugar estaba el germen de sus convicciones y su lucha, no sólo contra la discriminación sexual, también contra la segregación social y racial. Una lucha que extendió más allá de la literatura y le llevó a ser directora general de Información y Prensa en la UNAM, a ejercer la docencia en universidades de Estados Unidos (en Wisconsin, Colorado e Indiana) o ser diplomática en la embajada de Israel.
Obra de la escritora y diplomática chiapaneca
Rosario Castellanos escribió once poemarios, tres novelas, libros de cuentos, ensayos, obras de teatro, textos periodísticos…. En toda su obra predomina un ‘yo poético’ con tintes autobiográficos, pero su trasfondo siempre era fuertemente político. La denuncia de la discriminación de la mujer frente al hombre y de los indios frente a los blancos fue lo que marcó toda su producción, tal y como vemos en novelas como Balún Canán (que ganó el premio Chiapas en 1958) o recopilaciones de cuentos como Ciudad Real (que obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia).
Y de nuevo la tragedia, ya que, pese a convertirse en una de las escritoras más importantes del siglo XX, Rosario Castellanos murió joven por culpa de un accidente doméstico tan absurdo como cruel: a los 49 años, ejerciendo de embajadora en Tel Aviv, recibió una descarga eléctrica al ir a contestar el teléfono tras salir de la ducha. Sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres de México.
El Archivo General de la Nación apuntó sobre Castellanos que “su pluma se desenvolvió con maestría en todos los géneros literarios, especialmente en la poesía, la narrativa y el ensayo”; mientras que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) citó a “una de las principales voces femeninas de la literatura mexicana” e invitó al público a disfrutar de una selección de su poesía en un material de lectura que puede adquirirse de forma gratuita.
Rosario Castellanos, precursora de los derechos de las mujeres
De igual forma, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) subrayó la diversidad de géneros en los que la escritora incursionó, a la vez que resaltó su función como diplomática mexicana, “a la que se le considera precursora de la visibilización de los derechos de las mujeres a través de sus letras”.
El Museo Soumaya prefirió evocar a la escritora con sólo un fragmento de su poema Misterios Gozosos: “A veces, tan ligera como un pez en el agua, me muevo entre las cosas feliz y alucinada”. Con este mismo estilo, el Canal 22 rescató un fragmento de “Lo cotidiano”: “para el amor no hay cielo, amor, sólo este día”; a ello añadió que ayer miércoles a las 17:00 horas presentó el capítulo de la serie Letras de la diplomacia, dedicado a la autora.
Abren la convocatoria al Premio de Literaturas Indígenas de América
El Fondo de Cultura Económica (FCE) destacó que su obra “la configura como voz imprescindible de nuestras letras, precursora del feminismo y autora vanguardista”, y agregó que “una variada línea marcada entre sus obras la sitúa como una escritora permanentemente preocupada por los temas sociales y políticos”. También recordó que el Fondo ofrece, de manera gratuita, la lectura de Los Convidados de Agosto.
Rosario Castellanos luchó toda su vida contra la oscuridad mientras que su obra le ha iluminado el camino a muchas mujeres. Por esta razón y con motivo del aniversario de su nacimiento, Google rindió homenaje a su biografía y a sus poemas convirtiéndola en protagonista del doodle de ayer miércoles.
Un acercamiento a su obra literaria:
POEMA DE ROSARIO CASTELLANOS
LA DESPEDIDA
Déjame hablar, mordaza, una palabra
para decir adiós a lo que amo.
Huye la tierra, vuela como un pájaro.
Su fuga traza estelas redondas en el aire,
frescas huellas de aromas y señales de trinos.
Todo viaja en el viento, arrebatado.
¡Ay, quién fuera un pañuelo,
sólo un pañuelo blanco!
FRASES DE ROSARIO CASTELLANOS
‘Algún día lo sabré. Este cuerpo que ha sido mi albergue, mi prisión, mi hospital, es mi tumba’
‘Para el amor no hay cielo, amor, sólo este día’
‘No es que el poeta busque la soledad, es que la encuentra’
‘Matamos lo que amamos. Lo demás no ha estado vivo nunca’
‘Éramos el abrazo de amor en que se unían el cielo con la tierra’
‘El que se va se lleva su memoria, su modo de ser río, de ser aire, de ser adiós y nunca’
‘Damos la vida sólo a lo que odiamos’










