🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Mariel Serrano
El T-MEC y la reconfiguración de las cadenas de suministro en Norteamérica representan una oportunidad para que las empresas poblanas incrementen su participación como proveedoras de la industria nacional e internacional, coincidieron representantes del sector empresarial durante una conferencia realizada en Puebla.
El presidente nacional de la Cadena de Proveedores de la Industria en México (CAPIM), René Mendoza Acosta, afirmó que la revisión del T-MEC no significa la cancelación del acuerdo comercial, sino un proceso previsto dentro del tratado que brinda mayor certidumbre a las empresas para planear inversiones y fortalecer el comercio regional.
Mendoza Acosta explicó que los aranceles aplicados a diversos productos provenientes de China están modificando las estrategias de compra de las grandes industrias, que ahora priorizan la adquisición de insumos y servicios de proveedores instalados en México, Estados Unidos y Canadá.
Indicó que este escenario abre oportunidades para empresas dedicadas a la manufactura, metalmecánica, plásticos, automatización, ingeniería, construcción y servicios industriales, al incrementarse la demanda de proveedores nacionales.
El dirigente informó que CAPIM ha identificado 2 mil 256 requerimientos de compra, con un potencial superior a 15 mil millones de dólares, y estimó que para agosto la cifra podría superar los 3 mil requerimientos, reflejo del proceso de regionalización de las cadenas de suministro.
Mendoza Acosta destacó que, a diferencia de años anteriores, las oportunidades no se concentran únicamente en grandes empresas, sino que también pueden beneficiar a micro, pequeñas y medianas empresas, ya que más del 70 por ciento de las necesidades de compra corresponden a procesos productivos, mantenimiento, ingeniería, construcción y servicios especializados.
Por su parte, el presidente de CMIC Puebla, Raymundo del Valle Lafont, señaló que la infraestructura será un factor determinante para aprovechar este nuevo contexto, ya que el crecimiento industrial requiere parques industriales, carreteras, redes eléctricas, centros logísticos y obra especializada.
Añadió que la construcción continúa siendo uno de los principales motores de la economía, al impulsar actividades como el transporte, la producción de acero y cemento, la ingeniería y la generación de empleo.
Los representantes del sector coincidieron en que Puebla cuenta con ventajas competitivas, como su ubicación estratégica, capacidad manufacturera y talento especializado, que pueden favorecer la llegada de nuevas inversiones y una mayor integración de empresas locales a las cadenas de suministro de Norteamérica.








