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Más de 60 fallecidos y 70 heridos se reportaron hasta la mañana de este sábado
Ignacio Badillo
Luego de que la noche de este viernes explotara un ducto de Pemex en Tlalhuelilpan, Hidalgo, autoridades federales y del mismo Estado comenzaron con el recuento de los hechos, en el que decenas de personas resultaron afectadas por el terrible accidente.
La secuencia de hechos comenzó al filo de las 17:00 horas, cuando se reportó a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) la perforación de un ducto de Pemex en la comunidad de San Primitivo en Tlalhuelilpan, Hidalgo.
Minutos después, elementos del Ejército arribaron al lugar para darse cuenta que ya había decenas de personas acumulado gasolina en contenedores como botes, cubetas, barriles y garrafas.
Los mismos uniformados intentaron persuadir a los pobladores, quienes, teniendo ventaja numérica, no dejaron hacer su trabajo a las autoridades.
Minutos después, la gasolina comienza a salir a chorros del ducto perforado, las personas se abarrotan a su alrededor para llenar sus contenedores.
Ante esto, los militares se alejan del lugar a la espera de que la multitud se retire para iniciar con las maniobras de cerrado y sellado del ducto.
Alrededor de las 19:00 horas, sin aún conocerse la razón, se registra una fuerte explosión justo en la zona donde el ducto había Sido perforado.
De inmediato, las autoridades de Hidalgo hacen el respectivo llamado al secretario de Seguridad Pública Federal, Alfonso Durazo, y la Sedena activa el Plan DN-III para iniciar con el apoyo a las personas afectadas.
Luego de algunos minutos, Pemex cierra las válvulas del respectivo ducto para evitar que llegue a éste más combustible.
Alrededor de las 00:00 horas, trabajadores de Pemex logran sofocar el incendio y el presidente Andrés Manuel López Obrador arriba al lugar de los hechos.
Hoy por la mañana, él mismo lamentó los hechos en su conferencia matutina y refrendó que la lucha contra el huachicol continuará.






