Cristian Manjarrez

En últimas fechas, en los camposantos del municipio de Calpan, están desapareciendo las cruces de metal que familias colocan en las tumbas de sus familiares para diferenciarlas del resto. Algunos pobladores presumen que esta situación puede tratarse de un robo hormiga, porque, aunque no es alarmante la cifra, ya se empiezan a escuchar casos de este tipo. Se piensa que hay personas que recurren a esta modalidad de hurto para comercializar estas piezas, que son atractivas en el mercado de compra de metal o fierro. Quienes hablaron de este tema en Calpan, dicen que este tipo de robo es lastimoso en todos los sentidos, porque ante la sobrepoblación que hay en estos sitios, resulta más difícil identificar una tumba sin la respectiva cruz, la cual indique el nombre y otros datos de la persona a la que le corresponde. Señalan que, en el camposanto de la cabecera local, que está a un costado del Exconvento Franciscano del Siglo XVl, es donde varias personas se han quejado del faltante de cruces. Por eso, piden a las autoridades del Ayuntamiento calpeño a vigilar de forma aleatoria estos sitios que también son blancos de la inseguridad. Generalmente, trabajadores del Gobierno Municipal se encargan de hacer limpieza en los panteones, pero la mayoría del tiempo, estos lugares están solos, sin vigilancia y pues tampoco hay control en el tipo de visitas que llegan y eso ha dado pauta a que personas desconocidas ingresen para llevarse estas formas metálicas o en algunos casos, hasta maceteros.