Las fuerzas de seguridad son investigadas por más de 2,000 casos de violaciones a los derechos humanos

AFP

Hace 45 días explotó la peor crisis social que ha vivido Chile en tres décadas. Marchas multitudinarias, violencia en las calles y denuncias de abusos policiales se convirtieron en una encerrona para el poder político que ha respondido a un reclamo heterogéneo con gestos que los demandantes consideran insuficientes. Las manifestaciones se concentraron este domingo en clamar por un “cumpleaños infeliz” al presidente Sebastián Piñera, en el día que cumple 70 años. Cerca de su casa, en un barrio acomodado de Santiago, decenas de manifestantes mostraron su rechazo al derechista frente a un amplio operativo de seguridad que impidió el acercamiento a la residencia, constató la AFP.

Miles de ciclistas con banderas chilenas se sumaron como cada domingo a las movilizaciones, que se espera que a última hora del día lleguen al palacio presidencial de La Moneda para reclamar “cambios reales y no por un paracetamol y para la casa”, según mensajes lanzados en redes sociales. Las redes son el canal conductor de una convulsión sin liderazgos políticos visibles que grita su escepticismo frente a las instituciones. En la última semana, las feministas acapararon titulares y fueron replicadas en varios países alrededor del mundo con una performance de canto y baile que reza: “El Estado opresor es un macho violador”. Después del estallido el 18 de octubre con incendios, destrozos y saqueos, Piñera decretó el estado de emergencia y sacó los militares a la calle por unos días.