🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
La vida del actor estuvo llena de éxitos profesionales y polémicas amorosas. Su partida deja en un gran vacío en el mundo de los espectáculos
Reporte Índigo
Andrés García, el famoso actor dominicano conocido por sus papeles en las novelas, películas y series de la televisión mexicana, falleció a los 81 años de edad.
La noticia fue confirmada en redes sociales por la actriz Anahí, quien era muy cercana al actor.
“No encuentro las palabras… le doy gracias a Dios por haberme dado el regalo de tu cariño. Sé que ya estás en un lugar mejor.
“Te voy a querer y recordar toda mi vida con todo mi corazón. Mi adorado Andrés”, tuiteó.
El también productor y director tuvo una vida llena de éxitos acumulando en su trayectoria más de 100 proyectos entre telenovelas y películas; estuvo al borde de la muerte en diferentes ocasiones y se rodeó de diversas polémicas.
De esta forma, ante su partida recordamos quién fue Andrés García, conocido como “el consentido de Dios”, ya que, a pesar de todo, logró consolidarse como uno de los actores más famosos y uno de los galanes más reconocidos en México.
¿DE QUÉ MURIÓ ANDRÉS GARCÍA?
Aunque no se han dado detalles específicos de su muerte, el actor llevaba varios meses gravemente enfermo.
García padecía cirrosis, una fibromialgia y una condición en la que su médula espinal destruía sus glóbulos rojos.
En noviembre del año pasado, el artista fue hospitalizado por presentar una afectación en los pulmones y un cuadro de anemia, pues su familia señaló que ya casi no comía.
También se reportó que tenía un absceso en una de las piernas, las cuales las tenía muy hinchadas.
La familia reveló en aquella ocasión que el actor no obedecía las recomendaciones y tratamientos médicos; además que no llevaba la dieta especial para sus enfermedades.
Apenas el fin de semana pasado Margarita Portillo, la pareja del actor, indicó que la salud de García se había debilitado, pero seguía con vida.
“Andrés está con todos los cuidados, las comodidades posibles, toda la atención”, aseguró e indicó que Andrés García continúa comiendo, aunque en menor medida, lo cual le generaba preocupación.
“No ha perdido el apetito, aunque come muy poquito, está delgado”, comentó. También explicó que, a pesar de ello, él sigue pidiéndole comida y que en su dieta se incluyen batidos de frutas, agua y todo tipo de sopas.
“El doctor me dice que lo ve bien, estable, está delicado porque ha adelgazado y se va debilitando poco a poco”, dijo sobre la situación actual de Andrés y agregó: “No puede caminar por sí solo”, dijo en aquella ocasión.
ANDRÉS GARCÍA NO QUERÍA VIVIR MÁS DE 85 AÑOS
Aunque Andrés García tuvo una vida llena de éxitos, amores y muchas situaciones dignas de recordar, el actor habló en diferentes ocasiones sobre su muerte y lo que le gustaría que pasara luego de que falleciera.
Lo anterior, debido a que el galán de televisión comentó que no quería tener una vida larga e incluso a finales de 2020 aseguró que le habían “entrado ganas de morir” por las enfermedades que padecía.
Pues el actor priorizaba su bienestar físico y mental sobre una vida larga: “Yo creo que si una persona ya no puede valerse por sí misma (…) y ya te sientes muy mal y no encuentras que tengas nada bueno positivo que aportar, pues está bien que te salgas ya de la jugada”, dijo en entrevista para De Primera Mano.
De esta forma, Andrés García aseguraba que no quería vivir más de 85 años, ya que durante los últimos años de su vida experimentó enfermedades que le provocaron diferentes dolencias.
Entre ellas se encontraban fibromialgia, osteoartritis, problemas en la médula espinal, leucemia y cirrosis, uno de los últimos diagnósticos que recibió en su vida y que rápidamente deterioraron su estado de salud.
Por este motivo, había comentado que quería morir en la playa, de una manera tranquila y sin dolor; además, uno de sus últimos deseos eran ser cremado y que sus cenizas se quedaran en su casa en Acapulco, junto a las de su padre.
La partida de Andrés García deja un enorme vacío en el mundo de los espectáculos, pero también un gran legado digno de recordar.






