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El empresario y directivo deportivo Alejandro Burillo Azcárraga falleció este 16 de abril a los 74 años, dejando una huella profunda en la historia del deporte en México, especialmente en el futbol y el tenis. La noticia fue confirmada por familiares y rápidamente generó reacciones entre figuras del ámbito deportivo y empresarial.
Reconocido como “El Güero”, Burillo fue un actor determinante en la transformación de estructuras deportivas en el país, tanto desde la iniciativa privada como en su cercanía con Televisa y la Federación Mexicana de Futbol.
Un dirigente influyente en el futbol mexicano
La trayectoria de Alejandro Burillo en el futbol abarcó varias décadas y equipos clave. Fue propietario y presidente del Atlante, además de tener participación en la gestión de clubes como Club América y Necaxa.
Durante los años noventa y principios de los 2000, se consolidó como uno de los principales directivos del balompié nacional. Desde su posición en el Consejo de Futbol de Televisa, influyó en decisiones estratégicas que impactaron tanto a clubes como a la Selección Mexicana.
Entre sus aportaciones destaca la gestión comercial que permitió que el combinado nacional utilizara la marca deportiva Aba Sport en los mundiales de Francia 1998 y Corea-Japón 2002, así como su participación en la estructura directiva del futbol mexicano en una etapa de cambios importantes.
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Impulsor del tenis y proyectos deportivos
Más allá del futbol, Burillo fue clave en el desarrollo del tenis profesional en México. Fue impulsor del Abierto Mexicano de Tenis, contribuyendo a su consolidación en Acapulco y a su crecimiento dentro del circuito internacional hasta alcanzar la categoría ATP 500.
También participó en la creación de Mextenis y en proyectos de infraestructura como el Centro Pegaso de Alto Rendimiento, espacio que posteriormente pasó a manos de la Federación Mexicana de Futbol y que fue fundamental para la preparación de selecciones nacionales.
A través de Grupo Pegaso, promovió inversiones en sectores como telecomunicaciones, turismo y deporte, consolidando un modelo empresarial ligado al desarrollo deportivo.
Reacciones y legado
La muerte de Burillo provocó una ola de mensajes de condolencia. Periodistas, directivos y excolaboradores destacaron su papel como guía y estratega en momentos clave del deporte mexicano.
Aunque su trayectoria también estuvo marcada por episodios polémicos —como intentos de adquisición de clubes y decisiones controvertidas dentro del futbol—, su legado es innegable en la profesionalización de estructuras deportivas y en la proyección internacional de eventos en México.
En sus últimos años enfrentó problemas de salud derivados del cáncer de piel, condición que se agravó recientemente.
Con su fallecimiento, el deporte mexicano pierde a uno de sus principales arquitectos en la modernización de clubes, torneos e infraestructura, cerrando un capítulo importante en la historia del futbol y el tenis nacional.












