Jonathan dos Santos fue la figura del partido

Huber García / Especial

Al minuto 6’ el conjunto mexicano tenía su primer susto, toda vez que Christian Pulisic falló un tiro, que pasó muy cerca del marco frente a Guillermo Ochoa. Un minuto después, Altidore se quitó la marca de Héctor Moreno pero su definición no fue buena, lo que sirvió para la permanencia del empate a cero. Al minuto 42, Rodolfo Pizarro sufrió una lesión en el brazo izquierdo, situación que generó el posible ingreso de Orbelin Pineda, sin embargo el cuerpo técnico del Tri decidió no realizar el cambio. Finalmente, los 15 minutos de descanso sirvieron para que el jugador se recuperara de su lesión. Pizarro se convirtió en uno de los jugadores claves en la victoria del conjunto Tricolor.

El menor de los hermanos Dos Santos emuló a Giovani, que en 2011, en la última final que el “Tri” disputó ante los Estados Unidos, había marcado un gol para el 4-2 final de los aztecas. El tanto de Jonathan, en el minuto 73, fue la culminación de los mejores minutos mexicanos en todo el torneo: si la selección dirigida por el argentino Gerardo “Tata” Martino había ido de más a menos en el campeonato, el partido jugado en el Soldier Field de Chicago, con más de 62 mil asistentes y una abrumadora mayoría para los visitantes, fue todo lo contrario. Con este gol, el conjunto mexicano consiguió su octava copa en este torneo de la Concacaf. “(El título) fue por lo que venimos, no servía de nada si no lo llevábamos a casa, es un escenario inolvidable, es el clásico de la zona, estoy muy contento, muy satisfecho”, expresó Andrés Guardado. “Seguiremos trabajando con humildad y trataremos de demostrar que somos un equipo importante”, dijo.