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Con antelación, la víctima había solicitado apoyo, pero nunca la escucharon y vivió un infierno hasta su muerte
Exclusivas Puebla
Una mujer de 25 años de edad, murió a manos de su pareja sentimental, que tras asesinarla, simuló un suicidio al colgarla de la habitación de su casa, ubicada en el municipio de Esperanza, mientras que su esposo se encuentra prófugo de la justicia.
Los hechos se reportaron este domingo pasado, cuando a los servicios de emergencia se reportó que una mujer se encontraba herida en el interior de una vivienda en la zona centro de ese municipio.
Tras la llegada de paramédicos y personal de emergencia, corroboraron que de una parte de la recámara de un departamento pendía el cuerpo de esta mujer que en vida llevó el nombre de Isela N., por lo que desde un principio se declaró su muerte como tal, un suicidio.
Sin embargo, durante la necropsia de rigor practicada al cuerpo de Isela, se descubrieron severos hematomas y huellas de haber sido torturada antes de que perdiera la vida, pero la revisión al cuerpo reveló que presentaba lesiones de hace tiempo, por lo que se presumió que era víctima de maltrato.
Cuando los agentes ministeriales retornaron a la casa de la mujer, para revisarla toda, se toparon con elementos que indicaban que la mujer pudo no haberse quitado la vida, sino que su supuesto suicidio habría sido simulado, al ver la posición de la cuerda con las que fue colgada, la altura de la misma, considerando el peso de la víctima y su tamaño y complexión en general.
Cuando los agentes intentaron contactar con la pareja sentimental de la víctima, la cual fue identificada con el nombre de Sergio N., ya había desaparecido del lugar; fue entonces cuando buscaron a la familia de ella, para descubrir más adelante, una historia desgarradora que, con las evidencias reunidas, pudieron establecer que no se trató de un caso de suicidio, sino más bien de un feminicidio.
La vivienda que rentaban en el municipio de Esperanza, no era realmente su morada familiar, sino más bien una especie de casa de seguridad, donde Sergio tenía privada de su libertad a Isela N., pareja que se conocieron desde el Estado de México, de donde era ella originaria, y estado en el que vivieron por muchos años y donde procrearon dos hijos, un varón y una niña.
Pero el verdadero infierno, lo empezó a vivir la mujer, cuando su esposo, Sergio la obligó a cambiarse de estado, y llegaron al municipio de Tehuacán en Puebla, de donde son los papás de su esposo.
Este hombre, se dice, obligaba a Isela a prostituirse, y cuando intentó denunciarlo por estos hechos, fue cuando él le arrebató a sus hijos para dejarlos con sus abuelos paternos (padres de Sergio), y llevarse a Isela en contra de su voluntad al municipio de Esperanza, donde este hombre rentó un departamento para retener ahí a la mujer.
De hecho, cuando Isela pudo comunicarse con sus padres, estos trataron de rescatarla de las garras de ese hombre, que la tenía privada de su libertad, cuando mandaron un taxi por ella, pero el conductor, pese a que espero por más de cuatro horas en el lugar, Isela nunca salió de su última morada.
El domingo 19 de julio, un día después de que quisieron salvarla, agentes ministeriales les notificaron sobre su fallecimiento, asegurando primero que se había quitado la vida.
Ahora que las autoridades saben que se trató de un crimen, pidieron toda la información a la familia de la víctima, que de acuerdo a los detalles, Sergio N., la empezó a agredir físicamente a su llegada a Tehuacán, y fue desde ahí que el sujeto la amenazó de muerte si no se prostituía para él.
Un día antes de su muerte, Isela se comunicó con sus padres, con quienes a través de whatsapp les envió un mensaje en el que claramente señala a Sergio como la persona que la está maltratando, y les dice que si le pasa algo, la culpa es de él, pues quería matarla.
Con todas estas evidencias, la Fiscalía busca a Sergio N., por el femiicidio de Isela N., además de violencia intrafamiliar y se le sumaría trata en su modalidad de explotación sexual entre otros delitos.
Hasta ahora se sabe que de manera legal, los abuelos paternos y maternos se pelean la custodia de los dos hijos de Isela N., proceso que ha iniciado, y que podría beneficiar a los padres de la víctima, luego de que al parecer, los abuelos paternos sabían de las injusticias que cometió contra la madre de sus nietos y nunca dijeron nada.









