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Los líderes del Frente Estudiantil Educación para Todos (FEET) continúan con sus chantajes y extorsiones hacia la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), fieles a su estilo de manipulación, los cabecillas de esta mafia aprovechan la ingenuidad de quienes no aprobaron el examen de admisión para utilizarlos con la intención de obtener beneficios económicos, políticos y personales.

Ese grupo que se autodenomina FEET, ha entregado documentos a las autoridades de la Universidad, donde exponen una serie de peticiones que más bien resultan ser extorsiones, las cuales ya caen en lo absurdo y grotesco, por no decir en lo ridículo.

Por supuesto, es evidente que dichas “exigencias” no son normales en alguien que recientemente acaba de egresar del bachillerato o la preparatoria, sino que reflejan la presencia de alguien más atrás del movimiento, alguien que busca desestabilizar la armonía y paz que hoy goza la universidad, anteponiendo sus intereses personales por encima de la calidad académica de la institución.

Los documentos están firmados por Martha Angélica Andrade Trujeque, quien sí es estudiante de la BUAP, lo curioso es que dicha estudiante se asume como líder del grupo del FEET, lo que hace pensar que ¿quién estará financiando dicho movimiento y con qué intención?

Los del FEET según alegan luchan por el aumento de matrícula, mismo que ya se hizo en porcentaje récord a nivel nacional por la Buap.

Entre las burdas peticiones se encuentran la creación de un Centro de Estudios e Iniciativas sobre Descolonización y Estudios Latinoamericanos, diez viajes en camión al año para asistir a eventos académicos y sociales, la creación de un Congreso de Filosofía y Ciencia, además de publicar un libro con los resultados de dicho congreso. ¡Por favor! Así o más evidente que estas peticiones no son de alguien recién egresado del bachillerato.

Pero lo más incoherente resulta ser que esta mafia de cabecillas del FEET, pretenden que la BUAP les concesione el derecho a que sean ellos los que impartan el curso de preparación para presentar los exámenes para ingresar a las facultades de Filosofía y Letras, Psicología o la preparatoria Emiliano Zapata.

Sí, así como lo lee estimado lector, ahora resulta que quienes no aprobaron el examen de admisión quieren ser los encargados de impartirlo.

Aquellos que no demostraron tener la preparación que exige la calidad educativa de la institución, pretenden tener la responsabilidad de preparar a quienes van a ingresar, ¿así o más incoherente?

Pero ahí no termina lo absurdo, también demandan una concesión para que sean ellos quienes impriman 2500 guías para el examen de admisión y cinco plazas definitivas para que ellos pongan y manejen a profesores en licenciaturas y preparatorias.

Curiosamente, ahora quienes no entraron a la BUAP hasta se preocupan por tener catedráticos con plazas definitivas. Así de ilógicas son sus extorsiones.

Pero sigamos, el FEET pide que les dé en renta módica un edificio para montar una escuela popular, es decir, los rechazados o mejor dicho lo utilizados y los lidercillos del FEET piden incorporaciones para tener sus propias universidades privadas, ¿cómo que suena a negocio no?

Exigen recursos para poder viajar a un congreso internacional de feminismo, y que 45 jóvenes que son parte del movimiento y que no alcanzaron el puntaje necesario tengan el pase directo a la Universidad, además piden becas del 100% sin tener que presentar el examen de admisión, ¿así o más privilegios mediante el chantaje?

También exigen un equipo completo de audio profesional de sonido, ¿para que lo querrán quienes fueron rechazados? Es más, demandan hasta una hora a la semana en Radio BUAP.

Ahora, ¿qué pensará un estudiante que hizo un sacrificio antes de ingresar a la universidad?, aquel joven que mediante el esfuerzo fue aceptado, ¿que dirá cuando vea que otros ingresan sólo con hacer plantones y realizar acciones de extorsión?, por supuesto que no sería justo.

Lo que demandan, lejos de ser un bien, resulta ser un mal que a futuro se puede convertir en un vicio, el hecho de ingresar a la universidad sólo con extorsionar, hacer plantones y chantajes, en lugar de estudiar, prepararse y buscar buenas calificaciones, resulta ser negativo por donde se vea.

Por su parte, la BUAP responde que muchas peticiones del FEET son inviables, en especial menciona que el ingreso a la Universidad se basa en reactivos elaborados por académicos de la institución aplicados a través del College Board desde hace veinte años, su profesionalismo y calidad se constata año con año, dando certeza del proceso de admisión, por lo tanto, sus aseveraciones carecen de sustento, ya que los resultados no pueden ser objeto de manipulación, detalla la institución en la respuesta a sus documentos.