El equipo de la NASA y la Universidad de Tohoku, que publicó su investigación en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, no encontró azúcar de mesa, cabe aclarar. En las muestras en polvo de las rocas estudiadas, los astrónomos hallaron rastros de varios azúcares que son clave para la vida, incluida la ribosa, la base azucarada del ARN (ácido ribonucleico). Según el autor principal del estudio, Yoshihiro Furukawa, esta es la primera vez que estos azúcares bioesenciales se han detectado en meteoritos. El hallazgo le da un nuevo combustible a la idea de que los bloques de construcción esenciales de la vida en la Tierra se forjaron en el espacio, antes del aterrizaje forzoso en nuestro joven planeta hace miles de millones de años, dijo Furukawa.

BUSCAR AZÚCAR EN METEORITOS

Mediante un novedoso método de extracción de ácido clorhídrico y agua, el equipo detectó ribosa, arabinosa, xilosa y lyxosa en dos meteoritos: Meteorito Murchison, que cayó cerca de Murchison, Australia, en 1969, Meteorito NWA 801, descubierto en Marruecos en 2001. Se encontró pequeñas cantidades de ribosa en ambos meteoritos, hasta 11 partes por mil millones en NWA 801 y hasta 180 partes por mil millones en Murchison. Por ahora, los investigadores pronto tendrán otra oportunidad de quitar el azúcar de algunas rocas espaciales antiguas, cuando la nave espacial japonesa Hayabusa2 y la nave espacial OSIRIS-Rex de la NASA devuelvan muestras de los asteroides Bennu y Ryugu a la Tierra.