Kelly Bandala

Cuenta la leyenda que el párroco de la iglesia de San José mandó a tallar sobre madera la imagen de Cristo en una de las caídas del víacrucis; el artesano al que fue encomendada la obra tenía grandes habilidades y como resultado de ellas creó una figura que reflejaba compasión. Cuando la figura fue terminada se llevó al actual Templo de Santa Mónica.

Justo en frente del templo existía una cárcel y se dice que a esta todos los días acudía una mujer que visitaba a su esposo para llevarle comida y cosas que pudiera necesitar. La mujer supo del Señor de las Maravillas así que decidió rezar a él para que su esposo pudiera salir en libertad.

En una de las visitas que la mujer hizo a su esposo esta conoció a un hombre el cual le contó que nadie iba a verlo y llena de lástima y piedad la mujer comenzó a llevarle alimentos a él también pero sin que su esposo lo supiera.
El Señor de las Maravillas le concedió el milagro a aquella mujer y su esposo salió en libertad pero aún así ella siguió yendo a la cárcel a visitar a su nuevo amigo.

Una tarde en que la mujer se dirigía a la cárcel su esposo la sorprendió pues él ya había sido advertido de que su esposa lo había traicionado con un recluso. Con una voz enérgica el hombre pidió explicaciones a su esposa; ella, antes de contestar, se encomendó al santo que le había cumplido su más grande deseo y dijo a su esposo que iba a rezar al Señor de las Maravillas; el hombre incrédulo abrió la canasta de comida y se asombró al ver que no había más que flores amarillas como las que se le colocaban al santo.

El hombre pidió perdón a su esposa y juntos entraron al Templo de Santa Mónica para rezar al Señor de las Maravillas, ahí la mujer le confesó a su esposo la verdad: ella visitaba a un pobre hombre que estaba solo. Para comprobar que era verdad, ambos fueron a buscar a la cárcel a aquel hombre pero nunca lo encontraron y llegaron a la conclusión de que el triste hombre era el Señor de las Maravillas y que este les había puesto una prueba de amor a los dos.

Actualmente el Señor de las Maravillas es un santo venerado por demasiados poblanos, muchas personas afirman que es muy bondadoso y concede todo lo que le pidas siempre y cuando lo hagas con fé; otros aseguran haber visto que esta figura cambia de posición, pero ¿Cuál es tu historia con este santo? Cuéntanos en los comentarios.