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Después de que le cacharon un chat misógino, Ismael García Cabeza de Vaca se comprometió a que su trabajo en la Cámara Alta será un ejemplo de respeto y de defensa de los derechos de las mujeres y de todas las personas. Tras dos días de escándalo, Ismael García Cabeza de Vaca se vio obligado a dar la cara y ofrecerle una disculpa pública a Fernanda Moreno. El pasado 25 de septiembre, se reveló que el legislador en lugar de atender la comparecencia del titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya, estaba más atento a su grupo de WhatsApp “Three Amigos”, integrado por “Gero”, “Manito” y el panista, hablando sobre cómo “zumbarse” a la joven de una foto que le compartieron. Esa mujer era Fernanda, a quien la plática de mal gusto le ha valido para ser recibir insultos y ofensas en redes sociales. Este jueves, desde el Senado de la República, Ismael García Cabeza de Vaca, rodeado por algunas compañeras panistas como Xóchitl Gálvez y Josefina Vázquez Mota, le pidió perdón a los senadores y “especialmente a Fernanda Moreno, cuya imagen llegó a un chat de mi teléfono, le pido una sincera y sentida disculpa por los términos misóginos en los que en ese intercambio me referí a su imagen”. Señaló que no tiene el gusto de conocerla personalmente, pero que sí ha visto sus intervenciones en los medios de comunicación. Le manifiesto todo mi respeto y admiración por su madurez e independencia. Espero, Fernanda, tener la oportunidad de saludarte y decirte esto personalmente”. El senador del PAN aseguró que esta experiencia ha sido para él una gran lección sobre el respeto absoluto de que tanto en lo público como en lo privado se debe tener invariablemente hacia las mujeres. Espero que mi experiencia también sea para reflexión de otros. Las palabras cuentan y cuentan mucho. Frente a las mujeres las palabras deben ser siempre con absoluto respeto. Hoy me ha quedado claro que las nuevas plataformas de comunicación nos exponen como nunca antes, que los usos de estos nuevos medios deben ser responsables y cuidadosos”. Y se comprometió a que su trabajo en la Cámara Alta será un ejemplo de respeto y de defensa de los derechos de las mujeres y de todas las personas