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La profesora investigadora del COLTLAX que defiende el maíz nativo y las berries como símbolo de identidad, resistencia y soberanía alimentaria, frente a los retos del campo mexicano
Luis Kova/Celia Sánchez
En entrevista para Exclusivas Puebla, Reyna Xochipa Morante, profesora investigadora en estancia posdoctoral en el Colegio de Tlaxcala A.C., dio a conocer toda la ciencia que hay detrás del cultivos con alto valor en la salud, maíz y berries, sin olvidar las raíces culturales que los caracterizan en Puebla.
De raíces indígenas, Xochipa Morante es ingenieria en Biotecnología por la Universidad Politécnica de Puebla, con maestría y doctorado en Ciencias en Estrategias para el Desarrollo Agrícola Regional por el Colegio de Postgraduados campus Puebla.
Morante se ha dedicado a transformar el campo mexicano mediante la generación de conocimiento con impacto socioambiental y en esta entrevista compartió sus conocimientos, pues Puebla es la cuna de nivel mundial del maíz e importante productor nacional de berries.
“Nosotros, desde la investigación y docencia, nos enfocamos en recursos nativos, como lo son los maíces criollos, como coloquialmente se conocen a los maíces nativos, pero también aquellos recursos introducidos en ciertas comunidades, con alguna vulnerabilidad, por ejemplo, en condición de pobreza, de migración y de otros factores socioeconómicos que hacen que algunas comunidades o juntas auxiliares se vean rezagadas”.
Al respecto, la doctora comentó que ha impulsado proyectos comunitarios en la zona del Ixta-Popo, como lo es San Mateo Ozolco, San Miguel Tianguizolco, San Diego Buenavista, enfocados a fortalecer los esquemas de comercialización que acercan al productor con el consumidor reduciendo el intermediarismo “el coyotaje” de agroalimentos tradicionales como la gran diversidad de maíces nativos hasta aquellos frutos con mayor rentabilidad como las frambuesas y zarzamoras.
“El suelo, el clima, los conocimientos ancestrales, todo influye, y más en recursos tan importantes como el maíz, que en el caso de Puebla, es la cuna mundial del maíz con más de 10 mil años de domesticación y de ser centro de origen, que no es solamente contar con este recurso, sino también la gran diversidad con la que contamos, y que es lo que nos distingue a nosotros, a diferencia de otros países. México cuenta con 64 clases de maíz nativo de las cuales 15 son orgullosamente poblanas, el Ixta Popo cuenta de 7 a 10 razas y a nivel de poblaciones son más de 15”.
“Hoy con el respaldo de una presidenta científica y transformadora como la Dra. Claudia Sheinbaum, vemos, con mucho orgullo, una reforma que ha modificado los artículos 4º y 27º constitucional, que se enfocan en preservar, conservar y tener un compromiso real con los maíces nativos, y hacer de lado los maíces transgénicos que comúnmente consumimos en los tortillerías y establecimientos de comida rápida. Entonces, es ahí donde tienen importancia las investigaciones en estos recursos, que trascienden a escala política pública”, añadió.
NACE EL ARRAIGO POR LA PRESERVACIÓN DEL MAÍZ Y LAS COSTUMBRES
Desde niña, Reyna Xochipa se dio cuenta que le gustaba lo relacionado a la agricultura gracias a su mamá, quien le inculcó la sabiduría de cómo funciona ese mundo y, sobre todo, lo importante que es entender cada faceta de este.
“Mi mamá fue ejidataria, sin embargo el problema de la urbanización nos alcanzó, por lo que tuvo que vender la pequeña parcela que tenía, es ahí donde, cuando desde pequeños nos inculcaron la siembra en esta época de lluvia, a regirnos con las fases lunares, a entender el clima, que es un factor importante para que estos recursos se puedan aprovechar, se puedan sembrar, y el día de mañana, a finales del año, pues se pueda cosechar maíz, y posteriormente, se pueda desgranar”, contó la investigadora.
DEL PROCESO DE COSECHA DE MAÍZ
“Comúnmente, una familia productora puede llegar a tener una hectárea de producción de maíz. De esa hectárea, un cuarto la destina a los maíces pigmentados, para la cocina tradicional a la cual estamos acostumbrados, al atole, las tortillas, las gorditas, las memelas, el pinole, etcétera”.
Añadió que los tratamientos en los distintos tipos de maíces cambian, pues ejemplificó que en el caso del maíz azul, que es más poroso, se llega a “picar”, por lo que requiere mayor cuidado. Por otro lado, el maíz blanco sólo se saca a tender una vez desgranado para que se seque y posteriormente se pueda vender, conservar o convertir en otro producto.
DIFERENTES TIPOS DE MAICES
Reyna Concepción dio a conocer que el maíz mayormente consumido por la población en general, es el blanco, el que usualmente se encuentra en las tortillerías. El amarillo tiene alto contenido energético e importante aporte de proteínas y carbohidratos, por lo que se utiliza con más frecuencia para el ganado.
“En cuanto a los maíces pigmentados como lo son de tonalidad rojiza y vino, y el morado, azul casi negro, se utilizan principalmente para la elaboración de una gran variedad de productos desde tradicionales como tortillas hechas a mano y tlacoyos hasta totopos, nachos, tostadas que se venden empaquetadas, con marca, sellos y tablas nutrimental en mercados de especialidad de la Ciudad de México y el Estado de México”, de acuerdo a la investigación realizada y publicada sobre “Consumidores de productos de maíz azul en mercados de productores, Sierra Nevada, Puebla, México” disponible en el siguiente link https://www.scielo.org.mx/scielo.php?pid=S2395-91692021000200126&script=sci_arttext.
La diferencia en los pigmentos del maíz, explicó que se debe a la antocianina, que son pigmentos naturales que confieren el color rojizo, morado, violeta o azulado al maíz y otras semillas, verduras y frutas con efectos positivos en la salud por su capacidad antioxidante.
VARIACIÓN DE PRECIOS DEL MAÍZ
La docente investigadora dio a conocer que los precios del maíz, llegan a variar debido a su color y tipo.
Detalló que el kilogramo de maíz blanco, vale aproximadamente cinco pesos, mientras que el azul de 10 a 15 pesos el kilo.
“Entonces, si se ve ese margen de amplitud en cuanto a la rentabilidad y si lo escalamos a un nivel de un producto con valor agregado, con una tabla nutrimental, con marca, con los sellos, etcétera, en el mercado puede llegar hasta los 60 pesos una bolsa de nachos de maíz azul”, explicó la investigadora.
MÁIZ EN MÉXICO: MÁS TRADICIÓN QUE NEGOCIO
Finalmente, la doctora Reyna Concepción Morante dio a conocer que en México se siembra el maíz más por identidad cultural y tradición, que por un sentido de comercialización.
Recordó que los mexicanos incluyen en su dieta diaria y en todo momento, el consumo de las tortillas, por lo que, en este sentido, los productores de maíz lo cosechan más por autoconsumo, y en menor medida el excedente.
En cambio las berries se producen en mayor medida con fines de comercialización.
Ambos cultivos, aunque diferentes en sus requerimientos de producción, los maíces y berries están transformando realidades en el Ixta-Popo, transformando la migración y pobreza en bienestar comunitario y social.










