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Unidad, el largo camino de la 4T.- Las corcholatas nacionales de Morena y de sus aliados del Partido Verde Ecologista y del Partido del Trabajo tendrán que trabajar en una sola línea y en una misma vertiente, la unidad, y si no logran conjugarla, difícilmente llegarán a buen puerto el próximo año.
La aún jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum; el canciller, Marcelo Ebrard; el secretario de Gobernación, Adán Augusto; el senador, Ricardo Monreal, el diputado federal, Gerardo Fernández Noroña y el senador Manuel Velazco del Verde, ya saben que entre el 5 y el 6 de septiembre habrá humo blanco y se conocerá el nombre de la candidata o del candidato que abandere la continuidad de Andrés Manuel López Obrador.
El camino ya está trazado, las corcholatas tendrán que renunciar a sus actuales cargos y sólo así podrán iniciar precampaña del 16 de junio al 30 de agosto y un día después, el 31, se realizará la gran encuesta para definir al bueno o a la buena.
Para este proceso cada uno de ellos propondrá dos casas encuestadoras, mismas que se sortearán y de esas 12 saldrán las 4 que levantarán la famosa encuesta, cuyo resultado será aceptado y respetado por todos.
En todo este proceso la palabra clave es la unidad.
Pero para que haya una verdadera unidad tendrían que pasar varias circunstancias, la primera, que realmente en estas cinco semanas de precampaña exista “piso parejo”, es decir, condiciones y circunstancias iguales para todos. Aquí las gobernadoras y los gobernadores de la Cuarta Transformación son preponderantes, sus acciones y declaraciones tendrán que ser por igual hacia todos.
Las bardas, los espectaculares, las entrevistas y los eventos también se tendrían que dar en circunstancias similares para los 6 suspirantes.
Si en el camino, la balanza oficial de gobernadores o alcaldes o el dedo de la presidencia se inclina para alguna o para alguno, se romperá sin duda este proceso y, con ello, la posibilidad de alcanzar un triunfo electoral avasallante el próximo año.
Este ejercicio servirá de muestra para los procesos estatales e incluso municipales. En Puebla, por ejemplo, en este momento no parece haber condiciones para ir en unidad, al contrario los señalamientos y las declaraciones suben de tono cada minuto.
Lo dicho, sin unidad y sin compromiso no hay condiciones de triunfo para Morena y sus aliados.
En la próxima entrega también hablaremos de la oposición y sus circunstancias rumbo al 2024. (Ismael Bermejo)







