🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Redacción
Jaime Enrique Suárez es un defensor legal de origen cubano, cuya vocación humanitaria se debe al amor que sus padres le inculcaron. “ayudar al prójimo era la profesión de mis padres. La vida de las personas dependía de ellos. Hoy, mi ayuda es distinta, pero no menos valiosa porque voy en pro de la justicia para hacer de nuestra sociedad, algo mejor”, dijo el abogado.
Jaime Suarez nació en Cuba en 1966. Luego emigró a España donde vivió un año. Más tarde, viajó a Estados Unidos donde tuvo la oportunidad de vivir en Nueva York, Nueva Jersey y el norte de Kansas, en este último lugar, aprendió a leer y escribir en inglés.
Tiempo después, se fue a Miami donde realizó toda su vida académica. Su padre era médico y su madre era enfermera. Sin embargo, tuvieron que estudiar nuevamente para poder ejercer en el nuevo país, lo que implicó comenzar de cero en un lugar diferente, con ideas y formas de actuar distintas. “Mis padres tuvieron que estudiar y trabajar al mismo tiempo que nos cuidaban, por eso valoró mucho el esfuerzo que realizaron para sacarnos adelante”, dijo Jaime.
La vida de Jaime estuvo llena de altibajos, pero nunca perdió la esperanza de hacer algo que le permitiera ayudar a los demás. Su padre fue diagnosticado con cáncer de colon, por lo que tuvieron que quitarle 60 cm de intestino. Este acontecimiento tuvo en desconcierto a Jaime y su familia, pero su fortaleza y fe se convirtieron en el soporte necesario para afrontar el problema. Pese al diagnóstico clínico, su padre logró salir adelante de la enfermedad.
Aunque Jaime no se interesó por la medicina, como sus padres, sabía y estaba convencido que la labor que ejerciera tendría que estar enfocada a ayudar a las personas en momentos complicados. Por ello, decidió dedicarse a la abogacía, profesión que le ha permitido ayudar a cientos de personas en procesos legales complicados y cuyos resultados han sido satisfactorios. “La justicia es una de las convicciones que me impulsó a seguir esta profesión, pues en ella se puede ayudar a las personas que desconocen sus derechos. Me encargo de asesorarlos y darles las herramientas necesarias para que no sean víctimas de ningún tipo de injusticia social”, detalló.
Para Jaime Suárez, toda su vida le ha permitido comprender que los seres humanos tenemos sueños y que pueden hacerse realidad si tenemos el apoyo de las personas indicadas, por ello, busca ser esa mano que necesitan aquellos que por azares de la vida se enfrentan a diversas problemáticas legales.“Mis padres ayudaban a la recuperación de las personas; yo ayudo a la recuperación de su libertad, de sus derechos y de su vida. Mi labor altruista se basa en todo lo que mis padres vivieron. No quiero que más personas padezcan lo que mi familia. Mediante mi profesión lo logró. No soluciono sus vidas, pero doy ese impulso que todos los seres humanos necesitamos para hacer realidad nuestros deseos y anhelos”, dijo.
“Antes que profesionistas, somos seres humanos y así debemos comprendernos. De mis padres aprendí el amor al prójimo, a mi labor y a mi persona. Son ellos el motor de lo que soy y de lo que aporto a cada una de las personas que llegan a mi vida. Hoy soy esposo y padre de familia que sabe que cada acción que realicé tendrá un impacto en lo que mis hijos quieran realizar. Quiero ser el ejemplo de mis padres para hacer de esta sociedad, algo más humano y equitativo”, concluyó.
Redes Sociales:https://www.instagram.com/786abogado











