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La guerra en Irán ha comenzado a golpear uno de los sectores más sensibles de la economía global: la aviación. De acuerdo con la Agencia Internacional de la Energía, Europa podría enfrentar una crisis de suministro de combustible para aviones en cuestión de semanas si no logra sustituir sus importaciones provenientes de Medio Oriente.
El principal cuello de botella es el cierre de facto del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita cerca del 20% del petróleo global y gran parte del jet fuel que abastece a mercados internacionales.
Europa, al borde de una escasez
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, advirtió que las reservas actuales de combustible para aviación en Europa podrían alcanzar un punto crítico en junio. En el peor escenario, esto podría traducirse en cancelaciones de vuelos si el suministro no se normaliza.
Actualmente, Europa depende de Medio Oriente para aproximadamente el 75% de sus importaciones de jet fuel, una dependencia que complica la búsqueda de alternativas inmediatas. Aunque países como Estados Unidos, Nigeria o incluso productores asiáticos han incrementado sus exportaciones, estas no alcanzan a cubrir completamente el déficit.
La AIE estima que, incluso destinando todos los cargamentos disponibles hacia Europa, apenas se podría reemplazar poco más de la mitad del suministro perdido, lo que mantiene latente el riesgo de escasez en aeropuertos clave.
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Un mercado más vulnerable que otros combustibles
A diferencia de la gasolina o el diésel, el combustible de aviación tiene una cadena de suministro más rígida y concentrada. Su producción depende de refinerías específicas y su distribución requiere logística especializada, lo que limita la capacidad de reacción ante crisis como la actual.
Además, gran parte del crudo que abastece a refinerías en Asia —especialmente en países como Corea del Sur y China— también atraviesa el Estrecho de Ormuz, lo que amplifica el impacto global.
Esta combinación de factores convierte al jet fuel en uno de los productos energéticos más vulnerables frente a interrupciones geopolíticas.
Aerolíneas bajo presión y precios al alza
El impacto ya se refleja en los costos operativos de las aerolíneas. El precio del combustible para aviones en Europa alcanzó niveles históricos, superando los 1,800 dólares por tonelada, más del doble respecto a niveles previos al conflicto.
Empresas como EasyJet han reportado incrementos millonarios en sus costos, mientras que KLM anunció la cancelación de 160 vuelos en Europa durante el próximo mes, aunque aseguró que aún no enfrenta escasez directa.
Por su parte, la Comisión Europea señaló que, por ahora, el suministro se mantiene estable, aunque reconoció que podrían surgir problemas en el corto plazo si persisten las interrupciones.
Mientras tanto, organismos del sector aéreo han solicitado flexibilizar las normas de compensación a pasajeros, ante la posibilidad de cancelaciones provocadas por factores externos como el conflicto o el cierre del espacio aéreo.













