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- El cambio climático provocará que las tormentas del viernes sean más frecuentes, afirmó el gobierno
- Decenas de empleados del gobierno de Nueva York prestaron labores de servicio para responder a la emergencia.
- NUEVA YORK COMIENZA A RECUPERARSE DE TORMENTAS E INUNDACIONES HISTÓRICAS
- EL AGUA LLEGABA HASTA LAS RODILLAS
- SE ESPERAN MÁS LLUVIAS
El cambio climático provocará que las tormentas del viernes sean más frecuentes, afirmó el gobierno
Decenas de empleados del gobierno de Nueva York prestaron labores de servicio para responder a la emergencia.
Associated Press
La ciudad de Nueva York reactivó totalmente el servicio de transporte un día después de las severas inundaciones que paralizaron ayer la metrópoli.
La gobernadora Kathy Hochul afirmó que la crisis climática empeoró el problema.
Quiero enfatizar lo serio que fue este evento. El cambio climático está haciendo que estas tormentas sean la nueva normalidad”, declaró la mandataria.
El viernes pasado, el estado de Nueva York declaró estado de emergencia por las inundaciones que afectaron dos aeropuertos y el servicio del metro, lo que puso bajo alerta a 18 millones de personas en grandes ciudades de la costa este del país.
Ayer, los servicios de transporte, el metro y los aeropuertos ya operaban con regularidad.
De acuerdo con el periódico The New York Times, la Oficina de Gestión de Emergencias de la ciudad aún está evaluando el alcance de los daños causados por las inundaciones.
Actualmente, la dependencia mantiene actividades de remoción de escombros, la tala de árboles caídos y la recopilación de informes de los residentes respecto a los daños.
A través de redes sociales, Hochul agradeció la labor de los trabajadores que contribuyeron a las operaciones.
NUEVA YORK COMIENZA A RECUPERARSE DE TORMENTAS E INUNDACIONES HISTÓRICAS
Nueva York comenzaba a recuperarse el sábado después de quedar empapado por uno de los días de lluvias más intensas en varias décadas, mientras los habitantes de la ciudad secaban sus sótanos y se reanudaba el tráfico en carreteras, vías férreas y aeropuertos que se suspendió temporalmente tras el aguacero del viernes.
Aunque ya ha pasado la tormenta, algunos de sus daños perdurarán el fin de semana.
Debido a una interrupción del suministro eléctrico en un vecindario en Brooklyn a causa de la tormenta, las autoridades desalojaron el sábado al personal y a unos 120 pacientes de un hospital después que la compañía eléctrica regional, Con Edison, indicó que la energía fue cortada a la clínica para que la empresa pudiera hacer reparaciones.
EL AGUA LLEGABA HASTA LAS RODILLAS
Las autoridades municipales señalaron que las reparaciones podrían tardar días antes para que el hospital pueda reanudar su total funcionamiento en el vecindario Bedford-Stuyvesant de Brooklyn.
Partes de Brooklyn registraron más de 18,41 centímetros (7,25 pulgadas) de lluvias, y en al menos en un lugar cayeron 6 centímetros (2,5 pulgadas) en apenas una hora, convirtiendo algunas de las calles en canales con el agua hasta las rodillas, y dejando varados a conductores en las autopistas.
En el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy se registraron lluvias a niveles históricos —de más de 21,97 centímetros (8,65 pulgadas)— que rompieron el récord para cualquier día de septiembre, el cual se había impuesto durante el paso del huracán Donna en 1960, señaló el Servicio Meteorológico Nacional.
SE ESPERAN MÁS LLUVIAS
Se pronosticaba más lluvia para el fin de semana, pero lo peor ha terminado, señaló la gobernadora Kathy Hochul la mañana del sábado, durante una conferencia de prensa en un centro de control de transporte en Manhattan.
Se evitó lo que pudo ser un evento fatal, aseguró, debido a que mucha de la población escuchó las advertencias de mantenerse en casa o buscar territorios más elevados antes que fuera demasiado tarde.
Como resultado de ello, “no se perdieron vidas”, dijo la gobernadora.
Pero Hochul informó que los socorristas tuvieron que rescatar a 28 personas de las “enfurecidas aguas” en el valle del Hudson y Long Island.
“Hemos visto caer mucha lluvia en un periodo muy corto”, dijo Hochul. “Pero la buena noticia es que la tormenta pasará y nosotros debemos ver que se despejan algunas vías fluviales en el transcurso del día y de la noche”.
El diluvio ocurrió dos años después que los remanentes del huracán Ida dejaron lluvias sin precedentes en la región del noreste de Estados Unidos y cobraron al menos 13 vidas en la ciudad de Nueva York, la mayoría de ellas en apartamentos de sótano inundados. Aunque no se han reportado fallecimientos o lesiones de gravedad, la tormenta del viernes revivió algunos recuerdos aterradores.
Ida causó la muerte de tres vecinos de Joy Wong, incluido un bebé. Y el viernes, el agua había alcanzado la puerta frontal de su edificio en Woodside, Queens.
“Yo estaba muy preocupada”, dijo. Salir se volvió peligroso: “Afuera parecía un lago, un océano”.











