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El Seguro Social cuenta con vacunas preventivas para la hepatitis B y tratamientos con más del 90 % de efectividad para la hepatitis C.
Identificar factores de riesgo y realizarse pruebas rápidas evita complicaciones graves, como la cirrosis hepática.
Exclusivas Puebla
En el marco del Día Mundial contra la Hepatitis, la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) Hospital de Especialidades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Puebla hace un llamado a la población a reconocer los factores de riesgo, prevenirlos y solicitar un diagnóstico oportuno para evitar complicaciones graves como la cirrosis hepática.
La jefa del departamento de Gastroenterología de la UMAE, doctora Emma Ixchel González Bravo, destacó que las hepatitis B y C son las variantes que pueden volverse crónicas.
“La hepatitis B se puede prevenir mediante vacunación; por ello, es fundamental acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) correspondiente y aplicarse la dosis con un refuerzo cada cinco años”, puntualizó.
Respecto a la hepatitis C, la especialista detalló que, aunque no existe vacuna, es una enfermedad tratable. Actualmente, el IMSS cuenta con esquemas farmacológicos de última generación que alcanzan más del 90 % de curación, sin embargo, enfatizó que la clave reside en la detección temprana.
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“En sus fases iniciales, estas infecciones no generan síntomas; cuando los malestares se manifiestan, suele ser indicio de un daño hepático crónico existente”, advirtió González Bravo.
La población debe evaluar si ha estado expuesta a alguno de los siguientes factores de riesgo para solicitar una prueba de detección:
- Antecedentes de intervenciones quirúrgicas o transfusiones sanguíneas.
- Uso de drogas intravenosas o exposición a jeringas y materiales punzocortantes no esterilizados.
- Procedimientos dentales previos sin las debidas medidas de asepsia.
- Prácticas sexuales no seguras.
González Bravo mencionó que cuando una persona tiene hepatitis, el hígado deja de funcionar correctamente y en muchas ocasiones no presenta síntomas en sus primeras etapas, lo que puede retrasar su diagnóstico y con el paso del tiempo, puede causar daños mayores, por eso se recomienda acudir a revisiones médicas periódicas para identificarla de forma oportuna.
El hígado realiza funciones vitales: procesa nutrientes, desintoxica el organismo, metaboliza grasas, regula el azúcar en sangre, participa en la coagulación y produce colesterol. Cuando el virus de la hepatitis ataca este órgano, su funcionamiento se compromete de forma progresiva, pudiendo derivar en cirrosis o falla hepática severa.








