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En casi un año, no ha sesionado más de 4 veces
La Comisión de Cultura es candidata a desaparecer debido a la improductividad de Liliana Traicionó la confianza que le dieron los ciudadanos a través del voto
Sólo ha expuesto dos temas en sesiones del Congreso local, los cuales permanecen en la congeladora
Jesús Lemus/Eduardo Sánchez
Entre investigaciones y escándalos, la diputada local Liliana Luna Aguirre realizará la presentación de su primer informe de actividades mañana, 28 de septiembre. ¿Podrá librar las acusaciones antes de que su imagen colapse ante los poblanos? La legisladora local del Distrito 02, con cabecera en Huauchinango, llegó al Congreso del Estado gracias a los ciudadanos que votaron por el PRD, convirtiéndose después en presidenta de la Comisión de Cultura y Atención Ciudadana. La diputada perredista, Liliana Luna, se caracteriza por ser la que menos sesiona al frente de su comisión, pues, con base en el sitio web, la representante popular no ha sesionado en más de cuatro ocasiones durante un año. La Ley Orgánica del Poder Legislativo establece que los diputados locales titulares de alguna comisión están obligados a sesionar una vez al mes.
La diputada también fue una de las que, sin pena, faltaron el 15 de septiembre, día en que tuvieron la sesión para arrancar el segundo año de trabajo para el cargo que fueron electos. Además, sólo tiene en lista dos temas expuestos en sesiones del Congreso de Puebla, enfocados a personas con discapacidad y una reforma al Código Penal, las cuales no han prosperado para avalarlas ante el Pleno del Poder Legislativo.
Su incursión en la política estuvo respaldada por el ex gobernador, Antonio Gali Fayad, y tras la caída del morenovallismo, quedó en el naufragio político, esta situación se aprecia dentro del Congreso, donde ha tratado de unir fuerzas con otros legisladores con tal de no perecer. Logró hacer mancuerna con Armando García Avendaño (PRD); Guadalupe Esquitín Lastiri (MC) y Uruviel González Vieyra, de Compromiso por Puebla (CPP). Con estos diputados ha presentado 30 propuestas, sin embargo ya se vio que, de manera individual, su trabajo en comisiones ha sido casi inexistente. Debido a su bajo rendimiento, se ha previsto la fusión o desaparición de algunas comisiones, por lo que Cultura es una de las candidatas a quedar fuera gracias a Liliana Luna. Pero, aunque la diputada no ha logrado destacar por su trabajo en el pleno, sí ha saltado a los reflectores luego de que en julio fuera localizada una bodega con ataúdes en Huauchinango, misma que estaba a nombre de ella. Se contabilizaron aproximadamente 400 ataúdes que serían propiedad de la diputada Liliana Luna Aguirre, más tarde se informó que las cajas habrían sido donaciones que dos fundaciones realizaron al anterior Ayuntamiento de dicho municipio, pese a que la funcionaria señalara que serían entregadas a personas de escasos recursos.
Al mismo tiempo, la Comuna de dicho municipio, encabezado por Gustavo Vargas, mantuvo una investigación para aclarar el tema de la bodega de ataúdes. Los féretros se habrían obtenido de la empresa Funerales Gayosso, a la que se le vinculó con el ex alcalde de Huauchinango, Gabriel Alvarado Lorenzo, morenovallista y esposo de Liliana Luna Aguirre. Cabe mencionar que, tras la difusión del caso en el Congreso local, en el apartado de registros no aparece reporte de alguna donación de cajas mortuorias a favor de la legisladora Luna Aguirre. Posteriormente, se comenzó una investigación en su contra por el delito de peculado, según consta en la carpeta de investigación con el número 438/2019/FECC/UI-A. En julio pasado, Gustavo Vargas exhibió documentos que indican que Liliana Luna no gestionó los ataúdes hallados en una bodega, sino que fueron obtenidos por Flor de María Gómez Sala, entonces titular del sistema DIF municipal de Huauchinango, durante la administración de su esposo y ex edil Gabriel Alvarado Lorenzo.
Ya en el mes de agosto, se volvió a vincular a Luna Aguirre a otro fraude, ahora con su esposo Gabriel Alvarado mientras estuvieron al frente del Ayuntamiento y al DIF de Huauchinango (de 2014 a 2018), pues, mediante el programa Operaciones de Cataratas, realizaron cobros de dinero a todos los pacientes por atenciones médicas. Sin embargo, este programa era totalmente gratuito y las operaciones se realizaban en la Ciudad de México, en la Clínica de Oftalmología Sala Uno, ubicada en la colonia Roma, de acuerdo con las denuncias del perfil de Facebook, “Camaleón de la Sierra”, un empleado de dicha clínica fue quien colaboró con los funcionarios para realizar los cobros. Para cerrar, ha trascendido dentro de la Auditoría Superior del Estado que la cuenta pública de su esposo Alvarado Lorenzo pende de un hilo por las distintas irregularidades que se han detectado y que podrían, una vez más, incluir a la diputada del PRD.











