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El candidato panista se enriqueció a manos llenas en su trienio y quiere más
Es propietario de gasolineras, restaurantes y franquicias de café
Redacción
Con Filomeno Sarmiento floreció la corrupción y el nepotismo. En su administración, toda su familia cobraba en el Ayuntamiento y lo siguió haciendo en el periodo de 4 años 8 meses de su compadre el alcohólico Félix Casiano Tlaque.
Durante el gobierno municipal de Filomeno Sarmiento, el Ayuntamiento tuvo dispendio de recursos públicos como nunca antes y la obra pública fue nula. Al salir de edil, Filomeno Sarmiento ya era dueño de gasolineras, restaurantes, franquicias de café y otros negocios para su esposa y hermanos.
Para que no se les olvide a los habitantes de Cuautlancingo, la Auditoría Superior del Estado (ASE) hizo observaciones al gobierno municipal de Filomeno Sarmiento que encabezó de 2011 a 2014, por un monto de 84 millones de pesos, que no ha solventado.
Entre las observaciones destaca que sus hermanos y esposa cobraron en el Ayuntamiento sin desquitar su salario, es decir, cobraron como aviadores.
Desde el pasado proceso electoral, varios candidatos señalaron el contubernio entre Filomeno Sarmiento y su compadre, a quien dejó en la presidencia municipal, para seguir saqueando las arcas y, a su vez, para permitir que la delincuencia organizada siguiera operando con toda impunidad.
Para refrescar la memoria, no olvidar que Filomeno y Félix consintieron que la delincuencia organizada operara un palenque de gallos clandestino a escasos metros de la presidencia municipal, donde una noche irrumpió un comando armado para levantar a 6 personas de entre los asistentes, quienes más tarde aparecieron sin vida “pozoleados” en tambos que estaban en terrenos de cultivo en Calpan.
Fue la época de terror y de mayor inseguridad pública en Cuautlancingo, cuando gobernaron ambos panistas.
Durante estos dos periodos del PAN, no hubo obra pública imperando en el municipio, la escasez de agua potable, el desorden urbano con la construcción desmedida de fraccionamientos, calles llenas de baches, falta de alumbrado, carencia de videocámaras de seguridad pública, de parque vehicular para limpia y las escasas obras, de lo cual nunca se transparentaron costos y empresas constructoras.
Por eso, este próximo 6 de junio, los habitantes de Cuautlancingo debe pensar muy bien antes de emitir su voto, que éste no sea para el PAN, cuyo candidato va a saquear la hacienda pública, mientras el municipio se sumirá en el peor de los rezagos y, sino, al tiempo.










