La tibieza de Peña-Videgaray

La falta de talante para fijar una postura crítica y severa a las acciones emprendidas por el presidente estadounidense, Donald Trump, por el tema de los niños migrantes, seguirá estando en el tintero del despacho presidencial. No bastó con haberlo recibido como candidato en la residencia oficial de Los Pinos, a pesar de las múltiples humillaciones y vejaciones hacia nuestro pueblo. Nuestro país se caracterizaba por ser un referente en temas diplomáticos. Éramos considerados como un ejemplo a seguir por nuestras prácticas de no intervención y defensa de la soberanía de los pueblos y por fijar posturas firmes ante casos de violación de derechos humanos o conflictos bélicos. Desde la administración de Vicente Fox, la cancillería ha perdido rumbo. Cómo olvidar el trato indigno que le dieron al entonces presidente de Cuba, Fidel Castro. Enrique Peña Nieto ha defraudado una vez más al pueblo de México, son más importantes para él los logros de la Selección Mexicana de fútbol, o el haber sido considerados como sede para el mundial de 2026, que ver a los niños migrantes que fueron separados de sus padres y que estaban en condiciones aberrantes, encerrados en jaulas.

¿Dónde está Luis Videgaray? Además, de twittear los resultados del partido de México contra Alemania. ¿Qué espera el Senado de la República para exigir al canciller rinda cuentas sobre su timorata declaración al respecto? No es posible que mejor los candidatos a la presidencia hayan emitido comentarios más severos de quien es el secretario de Relaciones Exteriores de nuestro país. Tanto es el servilismo del alter-ego del presidente Peña hacia el presidente Trump, que no se atreve a criticarlo. Los mexicanos exigimos acciones contundentes al respecto. Con este tipo de hechos, lo único que afirman es su incapacidad para gobernar y agravan el descontento social. Érase una vez un pueblo tan pobre, que le importaban más los partidos de la Selección Mexicana que el trato hacia sus paisanos en Estados Unidos.