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3de3
La declaración 3de3 ha sido un verdadero dolor de cabeza para los candidatos a la gubernatura. En esta época, en la que la transparencia se puso de moda y llegó para quedarse, muchos de los actores políticos que buscan un cargo de elección popular, están en serios aprietos para poder comprobar el origen (en algunos casos) de su riqueza. En Puebla no son la excepción. Tan es así que el fin de semana fue el momento oportuno para que los candidatos Martha Erika Alonso y Enrique Doger destaparan la caja de Pandora en contra del puntero, Miguel Barbosa. Y es que los candidatos de Morena, o más bien, los que se subieron al barco en este proceso electoral, distan mucho de ser personas honorables.
Luis Miguel Barbosa es uno de ellos.
La riqueza que el ex senador ostenta, no encaja con los sueldos percibidos en su efímera carrera política. Solamente ha sido diputado federal y Senador de la República, ambos por la vía plurinominal. ¿De dónde habrá sacado 10 mdp de pesos para comprar su residencia en Coyoacán?, misma que, según el valor catastral, rebasa los 20 mdp de acuerdo con las acusaciones del candidato del PRI, Enrique Doger. Por su parte, a Martha Erika le aparecieron 122 hectáreas en San José Chiapa, precisamente en la zona donde se ubica la planta automotriz Audi. El vocero de la candidata, Maximiliano Cortázar, alegó que provienen de una herencia del padre de la misma. Sin embargo, ante los ojos de Barbosa, esto es poco creíble. Por su parte, Doger declaró tener una riqueza de 14 millones de pesos, entre propiedades a su nombre y de su cónyuge, así como acciones en una empresa inmobiliaria. Este tema apunta a ser uno de los aspectos torales de este proceso electoral. Sobre todo cuando el descrédito y la desconfianza hacia los políticos llegó para quedarse.
Estefan se fue.
La salida del diputado federal Jorge Estefan Chidiac era una petición a gritos de la militancia priista. La venta de candidaturas, la imposición de candidatos, los negocios y la falta de posturas firmes al morenovallismo, serán, sin duda, la huella que dejó en el PRI poblano. La llegada de Javier Casique, personaje cercanísimo a Enrique Doger, es una de las señales que necesitaba el priismo para darse cuenta que la guerra va en serio. Al menos eso se percibió el día de ayer en oficinas de la Diagonal Defensores de la República. Tardío movimiento, pero necesario, sin duda. La experiencia de Casique está más que probada. Ahora sí pinta como una elección de tercios.








