🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
Diario El País
El presidente Gustavo Petro declaró este domingo como estado de desastre natural la tragedia ocurrida en la vía que comunica al Chocó con Antioquia, donde un deslizamiento de tierra ha ocasionado la muerte de 33 personas y ha dejado heridas a otras 19.
La emergencia es atendida por las unidades de gestión del riesgo nacional, de Antioquia y de Chocó, así como por equipos de Bomberos, Policía, Ejército y la Cruz Roja, entre otros.
Desde el lugar de la tragedia, el Jefe de Estado anunció que, a través de ese decreto, se trasladarán 500 mil millones de pesos de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, al Invías para que realice obras de mitigación en los taludes, tras la declaratoria del desastre natural.
“Queremos lograr que la inversión no sea solamente un asfalto o cemento rígido sino para la seguridad de la vía, que es precisamente que estas montañas no sean riesgosas para las personas que transitan por la zona”, señaló el Mandatario.
De igual forma, Petro se refirió a las denuncias conocidas sobre el incremento que se ha registrado en los tiquetes aéreos con destinos cercanos al lugar de la emergencia, catalogándolo como “negocio a la sangre”.
“De aquí no me muevo”: este es el drama que viven familiares de las víctimas del derrumbe en el Chocó
“Merecen nuestro rechazo. Con la muerte no se especula”, ratificó el Presidente y explicó que se habilitará un “puente aéreo”, junto con la Fuerza Aérea Colombiana, para permitir el transporte de alimentos y productos de primera necesidad.
“Vamos a crear un puente, porque como va a seguir lloviendo las posibilidades de uso de la vía van a ser menores”, precisó el mandatario.
Desde la zona de la tragedia, el Jefe de Estado aseguró que la vía Medellín-Quibdó permanecerá con cierres parciales durante dos o tres meses, tiempo en el que se espera adelantar su intervención.
El presidente Petro negó las versiones que aseguran que las causas del cierre de la vía, que derivó en la tragedia, se relacionaban a un bloqueo de las comunidades indígenas, lo cual consideró un acto de racismo.
El Mandatario colombiano aseguró que la causa técnica de la emergencia, más allá de la crisis climática que produce los deslizamientos de tierra, ha sido la falta de inversión en el manejo de los taludes por parte de gobiernos pasados.
“Para este tipo de carreteras hay una presupuestación pobre, en regiones pobres; mientras que en regiones más ricas hay presupuestaciones más ricas”, añadió.
Finalmente, informó que 23 de los 33 cuerpos recuperados ya fueron identificados y confirmó que al menos 10 personas más continúan desaparecidas.

LA EMERGENCIA
Luego de las fuertes precipitaciones que se registraron en la tarde del viernes 12 de enero en la vía Medellín-Quibdó, en el municipio de Carmen de Atrato (Chocó), y que provocaron tres grandes deslizamientos, la gobernadora del departamento, Nubia Carolina Córdoba, declaró calamidad pública en la región.
De acuerdo con habitantes de la zona, la emergencia más grave se presentó en el sector conocido como Toldas, en el kilómetro 17 de la vía Medellín-Quibdó, donde un grupo de cerca de 50 personas estaban refugiados al interior de una vivienda cuando fueron sorprendidos por el derrumbe.
Así lo relató uno de los hombres que milagrosamente logró esquivar el deslizamiento de tierra: “Estábamos todo escampándonos dentro de una casa y la señora nos estaba dando alimentación mientras pasaba el derrumbe grande de las Toldas. Había parte que estaba chorreando agua, estaba chorreando tierra y habíamos más de 50 personas metidas dentro de la casa y el derrumbe se llevó a toda esa gente”, se escucha en el audio que circuló por redes sociales.
En un video que circuló en redes sociales se observan los segundos previos al deslizamiento de tierra. En la grabación se pueden ver a varios vehículos esperando a avanzar por el kilómetro 17 de la vía Medellín-Quibdó cuando la tierra va cediendo poco a poco, hasta que un gran alud arrastra a algunos de los automotores que se encuentran allí.
Según conoció la revista Semana, en la zona hay poca cobertura telefónica por lo que, como pudieron las personas que se encontraban allí, alertaron a las autoridades sobre lo sucedido.
“Es una tragedia de gran magnitud. Estamos moviendo varios cadáveres. Hay unos vehículos atrapados. Solicitamos la ayuda rápida. Si hay forma de mover un helicóptero para que venga a rescatar heridos, sería de mucha ayuda”, contó otro de los testigos de los hechos, citado por la publicación bogotana.
Debido a las críticas condiciones climáticas y del terreno, el equipo de socorristas no pudo hacer presencia en la zona hasta pasadas las 8:00 de la noche.













