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E l primer debate entre candidatos de la primera fórmula al Senado de la República, a decir de lo observado, fue más una guerra de dislates y acusaciones que un foro de propuestas para los ciudadanos. El bajo nivel de las intervenciones fue ganado por la candidata del Partido Nueva Alianza (Panal), Alicia Carreto Chalini y secundado por la candidata del Partido Verde Ecologista, Geraldine González, quien, además de leer todo, no tuvo empacho en mostrar láminas plagadas de faltas de ortografía. Es inadmisible que esos partidos políticos hayan postulado a candidatas con tan bajo nivel y pocas tablas. Lo más sobresaliente del debate fue la constante pelea entre los punteros, Nadia Navarro y Alejandro Armenta, quienes no perdieron la oportunidad de acusarse el uno al otro de su pasado, nuevos aliados, incluso, de escándalos de corrupción y de omisión política. Armenta no dejó de utilizar el recurso que todos los candidatos de Morena ejercen hasta la médula: la figura de su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador.

La supuesta división del voto quedó en el pasado con la insistencia final de Armenta de pedir todos los votos para Morena. Por su parte, la candidata Navarro hizo lo propio al recalcar los logros obtenidos en los gobiernos de la coalición que encabeza y al pedir el voto para los candidatos de su coalición. El candidato del PRI, Juan Carlos Lastiri, se la llevó como coloquialmente se dice, de muertito, ya que nadie le hizo caso, ni le siguió su juego, ni mucho menos, se enganchó. Lo único que hizo fue colgarse de las propuestas de su candidato a gobernador, Enrique Doger, y pedir, en tono burlón, al candidato a la gubernatura por Morena, Luis Miguel Barbosa, presentar su cédula profesional en el debate de candidatos a gobernador. Por lo visto, Lastiri no entendió que el debate era de aspirantes al Senado. Además de no comprender el sentido de la sencillez en su vestimenta, la opulencia del traje que portaba refleja su manera de vivir de nuevo rico.

Estaremos pendientes del segundo debate entre los integrantes de la segunda fórmula al Senado, que tendrá como verificativo el 21 de junio en las instalaciones de la Universidad de las Américas Puebla. Esperamos que el debate tenga mejor nivel que el visto el día de ayer.
La democracia lo exige y los poblanos también.










