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Jacqueline Méndez
En cientos de escuelas públicas de Puebla se vive cada mañana una pequeña revolución: niñas y niños reciben un desayuno caliente, nutritivo y pensado especialmente para impulsar su crecimiento, su energía y su rendimiento escolar. Así opera el programa de Alimentación Escolar en su modalidad caliente del SEDIF, una estrategia que forma parte de la visión integral “Vive Saludable, Vive Feliz”.
Este esfuerzo no solo garantiza que la niñez tenga acceso a alimentos balanceados, sino que también fortalece la política social promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum y respaldada en Puebla por el gobernador Alejandro Armenta. Gracias a esta coordinación, los desayunadores se convierten en espacios donde se atiende el peso y talla de los estudiantes, se revisa su salud visual y bucal, y se impulsan valores, buenas prácticas y convivencia sana, elementos clave para reducir riesgos como el bullying.

En la Primaria Federal 5 de Mayo, ubicada en Acatzingo, el impacto es evidente. Allí, 600 alumnos distribuidos en 18 grupos reciben diariamente alimentos calientes que, además de nutrir, fomentan el respeto, el agradecimiento y la higiene. Antes de comer todos practican el lavado de manos y conviven en un ambiente armónico que beneficia su desarrollo académico y emocional.
Nada de esto sería posible sin el compromiso de las madres de familia, quienes día a día preparan los alimentos y mantienen en óptimas condiciones el espacio. A través de un comité escolar, organizan menús equilibrados y se aseguran de que cada platillo contribuya al crecimiento saludable de la niñez.
Para Silvia Gómez Lira, integrante del Comité del Desayunador Escolar, formar parte de esta labor es un gesto de agradecimiento. Señala que cada menú se elabora pensando en el bienestar de los estudiantes. _“Es un orgullo servirles, como un día también lo hicieron por mi hijo”_, comparte, reconociendo el respaldo del SEDIF y de su presidenta, Ceci Arellano.










