🎧 Usa el reproductor para escuchar esta nota
El Sosapac tiene como director al compadre del edil, quien no ha realizado una sola obra de infraestructura hidráulica ni se han perforado nuevos pozos
Martín Gutiérrez/@martinreportero
El municipio de Cuautlancingo se muere de sed por falta de agua potable. El problema se agudiza en esta época de estiaje, sin embargo, la indiferencia con la que actúa el Sistema Operador de Agua Potable (Sosapac) ya llegó al hartazgo ciudadano.
Valentín Ojeda, compadre del alcalde panista, Filomeno Sarmiento, llegó al puesto directivo no por sus cualidades ni por reunir el perfil operativo u administrativo que se requiere, sino por el compadrazgo.
El caso es que el director del organismo operador no ha rendido cuentas de lo que se recauda por concepto del cobro del servicio ni de las aportaciones que recibe el organismo por otras vías.
Tampoco se ha realizado ninguna obra nueva de infraestructura hidráulica, ni se han perforado nuevos pozos profundos, como sí lo hizo la pasada administración municipal que perforó dos nuevos pozos para aumentar el caudal de agua a la población.
La falta de agua potable ya es una situación de emergencia en Cuautlancingo, pues la mayoría de fraccionamientos y unidades habitacionales reportan desde sus mesas directivas que llevan meses sin el vital líquido.
Ni el Ayuntamiento ni el Sosapac han apoyado a la población afectada con pipas de agua, las cuales son compradas por los mismos vecinos.
El organismo también carece de tanques de almacenamiento de agua lo que cualquier municipio mediano o grande ya lo tiene.
Los reclamos van en aumento todos los días y los vecinos están decididos a cualquier forma de presión para que el edil y el director del Sosapac se pongan a trabajar.










