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estadounidenses.
Huffignton Post
Un hombre que se identificó como Kim Dong Chul, quien previamente dijo ser ciudadano estadounidense naturalizado y fue arrestado en Corea del Norte en octubre, asiste a una conferencia de prensa en Pyongyang, Corea del Norte, el 25 de marzo de 2016. El secretario de Estado, Mike Pompeo, partió el miércoles de Corea del Norte con los tres prisioneros estadounidense que permanecían en cautiverio, en otra muestra de que la relación entre Estados Unidos y Corea del Norte se está tranquilizando previo a una primera cumbre nuclear de este tipo. El presidente estadounidense, Donald Trump, publicó en Twitter que los prisioneros aparentemente se encuentran en buen estado de salud. Kim Hak-song, Kim Dong-chul y Kim Sang-duk, quien comúnmente es llamado Tony Kim, debían llegar a la Base de la Fuerza Aérea Andrews a las 02:00 horas del jueves, según los tuits de Trump. Hak-song, quien se encontraba haciendo investigación en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pyongyang, fue detenido en mayo de 2017 y acusado de “actos hostiles”. Dong-chul, acusado de espionaje, fue arrestado en 2015 pero sentenciado a trabajo forzado en abril de 2016. Tony Kim, quien ha vivido en Corea del Norte con su esposa, enseñó por un tiempo en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pyongyang. Él también fue acusado de “actos criminales hostiles” contra el régimen y fue detenido en abril de 2017. Trump insinuó la semana pasada que la libertad de los prisioneros podría ser inminente, tuiteando que la gente debería “¡Estar atenta!”. No hubo mayor explicación hasta la partida de Pompeo de Pyongyang el miércoles. “Como todos saben, la administración anterior ha pedido durante mucho tiempo que se libere a tres rehenes de un campo de trabajos forzados de Corea del Norte, pero fue en vano. ¡Manténganse al tanto!”. El enfoque poco convencional de Trump de iniciar un diálogo con el solitario régimen de Corea del Norte consistió en disputarse tanto con los surcoreanos como con los chinos traer a Pyongyang a la mesa de negociación.
Mike Pompeo también hizo un viaje secreto a Corea del Norte antes de su confirmación como secretario de Estado, mientras era el director de la CIA. Trump y Kim pleanan reunirse en mayo o junio en una locación que no se ha anunciado. Fuera de toda la algarabía sobre la importancia de esa reunión, algunos expertos han tomado con cautela que Kim supuestamente se comprometerá a dar pasos significativos hacia la desnuclearización. “El hecho de que tenemos la oportunidad de cambiar la dirección aquí e ir a una más pacífica y que haya ocurrido tan rápidamente son buenas noticias”, dijo John McHugh, exsecretario de la armada estadounidense y actualmente director del consejo de la organización Atlantic Council. “Pero la lección ahí es que, en caso de que la reunión fracase, podríamos regresar a la postura previa, la cual es extremadamente peligrosa”.










