Justificó su afirmación, diciendo que recorrió 126 municipios de Puebla

Jesús Lemus

A pocos días de las votaciones del domingo, el candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la gubernatura del estado de Puebla, Alberto Jiménez Merino, apostó que alcanzará el millón de sufragios para amarrar su triunfo al frente del cargo público. Señaló que el voto corporativo no es garantía de triunfo en el PRI, que por eso su campaña la basó en recorrer más de 126 municipios, que le permitieron reencontrarse con la población y base priista para sumarlos al trabajo que realiza en favor del estado. Minimizó las encuestas que lo ubican en el tercer lugar de las preferencias electorales, pues destacó que en 2010 también se daba como ganador al PRI y resultó lo contrario. Dijo que los ciudadanos tienen conocimiento de su proyecto de gobierno, donde no reinventará Puebla con políticas públicas que fallen a corto plazo. También convocó a los ciudadanos a tomar los 500 o mil pesos que lleguen a ofrecerles para las votaciones, pero al momento de estar a solas en las urnas, no olviden que el PRI representa el verdadero cambio en Puebla. Jiménez Merino mencionó que las encuestas siempre favorecerán a un favorito, pero ha quedado demostrado, dijo, que los sondeos sólo representan una radiografía del momento y no garantizan triunfos electorales. “Vamos a pegarle al millón de votos, la gente está muy entusiasmada, la gente dice, cuando les preguntan por allá, que por temor o presión elegirán otra opción, pero ellos nos confían que apoyarán a nuestro proyecto”, finalizó Merino.