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Asaltos, mal estado de las unidades, mal servicio, choferes acusados de violación, entre otras cosas, hacen que los poblanos rechacen la intentona de los concesionarios
Eduardo Sánchez
La modificación a la tarifa del pasaje que había permanecido sin alteraciones desde 2011 es un tema que ha causado polémica y descontento por parte de los ciudadanos. Los concesionarios buscan que la tarifa aumente a 8.50 pesos, sin embargo, la gran mayoría de poblanos ha rechazado esta propuesta. ¿Cuáles son los factores para que esta práctica sea rechazada por los poblanos? De acuerdo con los reportes oficiales, los transportistas deberán apegarse a ciertos lineamientos para garantizar la efectividad de la regulación, así es como se toman en cuenta las principales problemáticas que han dejado mal parados a los conductores. Entre éstas se encuentran el mal estado de algunas unidades, asimismo no se acatan los lineamientos a favor del medio ambiente y contra la inseguridad, que en últimos meses ha repuntado en diversos delitos, entre ellos la violación.
Las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) señalan que, en lo que va del año, se han registrado 329 carpetas de investigación, colocando al estado en el tercer lugar nacional con más delitos de este tipo. De esta cifra, la mayor cantidad de reportes se ha generado en la capital poblana, con un total de 197 delitos, que también significan un aumento de hasta el 55 por ciento, en comparación al mismo periodo pero de 2018. Uno de los recientes casos más sonados es el de Isaías N., de 45 años, quien era chofer de la Ruta 25 hasta que fue detenido y vinculado a proceso por los delitos de violación y robo cometidos contra una joven de 25 años en inmediaciones de la colonia Azteca. Una de las mayores exigencias de los usuarios es que los transportistas instalen GPS para que puedan rastrear las unidades en caso de asaltos u otros delitos; cámaras de videovigilancia; botones de pánico, así como renovar los vehículos que tengan varios años en circulación o sean modelos viejos. Bajo este tema, anteriormente Exclusivas Puebla había informado de los puntos a revisar antes de la aprobación del aumento, entre ellos se considera primero hacer una regulación a los concesionarios y a las condiciones de trabajo de sus choferes. De acuerdo con el especialista en economía humana, Luis Enrique Bueno, el tema del transporte se maneja bajo concesiones y, en todos los casos, los conductores carecen de contratos, por lo que deben dar cierta cantidad de dinero y el sobrante se va a sus bolsillos, en caso de un incremento, el resultado se reflejará en los dueños y no en los trabajadores de las rutas.
Si esta situación mejorara, se podría revisar el tema del aumento, aunque, dijo, no debería ser tan grande, pues en la ciudad la demanda es alta, principalmente en la zona norte, donde trabajadores usan hasta seis veces el transporte público. Esta situación se suma a la mala calidad de los camiones en servicio, según han reportado usuarios de distintas rutas. Algunos vehículos llegan a carecer verificación e incluso se han reportado casos de unidades piratas en la zona metropolitana. Por otro lado, rectores y estudiantes universitarios han pedido la oportunidad de buscar una estrategia para que alumnos de algunas instituciones, como la Upaep y la BUAP, tengan descuentos en la tarifa actualizada. A la suma de todos estos factores, hay que recordar que la imagen de los conductores frente a la sociedad poblana se ha visto dañada desde el año pasado, cuando la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), arrojó que el 75 por ciento de la población mayor de 18 años en la capital poblaba se siente insegura al viajar en las unidades.
A esto, se le suman otros aspectos negativos que los usuarios han notado, por ejemplo, el ascenso y descenso de pasajeros no se realiza en las paradas oficiales, aunque datos de la Subsecretaría de Movilidad y Transporte en Puebla revelan que el concepto ha estado contemplado desde hace varios años. Es importante mencionar que para esta práctica existe una amonestación, como se especifica en el Reglamento de Tránsito Municipal de Puebla: Si un conductor levanta o desciende pasajeros en un lugar no autorizado, es acreedor a una multa por 20 días de salario mínimo, y si se detiene en segundo carril, se le multa con 30 días. Aunado a esto, sólo una cuarta parte de la población encuestada opina que los autobuses se encuentran en buen estado, son limpios y funcionales, siendo una buena opción para viajar, aunque al mismo tiempo reveló que el temor al delito puede hacer cambiar las rutinas o hábitos de la población.








