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Aún tiene pendientes señalamientos con la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Erick Flores Castillo
Las cartas se comienzan a mover de cara a las elecciones de 2024, a pesar de que aún no son los tiempos, las corcholatas que andaban fuera del radar de las y los poblanos han salido a decir que ahí andan y que pueden ser una opción.
Así es el caso de la ex alcaldesa de Puebla capital, Claudia Rivera Vivanco, quien ha comenzado a mostrarse de manera más frecuente en sus redes sociales y algunos medios locales, argumentando que cuenta con la simpatía de la ciudadanía.
Rivera Vivanco en los últimos meses ha entrado en una crisis tanto de imagen, como en el ámbito político, esto por los constantes errores que cometió durante su administración, que ahora le pasan factura y trata de revertirlos con una campaña mediática de cercanía con la sociedad poblana, lo que refleja que no es una persona grata.
Debemos recordar que hace unas semanas la Sala Regional de la Ciudad de México del Tribunal Electoral de la Federación (TEPJF), confirmó la amonestación pública contra Claudia Rivera, por usar la imagen del presidente Andrés Manuel López Obrador en la campaña de 2021.
Entre otros temas, la ex alcaldesa no ha resuelto los señalamientos que le realizó la Auditoría Superior de la Federación (ASF), que le detectó irregularidades por 15 mdp en recursos federales durante el primer semestre de su administración.
Las acusaciones de violencia política de género realizadas por la abogada Yazmín Flores Hernández, mismas denuncias que llevaron a la ex presidenta de la capital por Morena a formar parte del padrón de violentadores, lo que le impediría ser parte de las planillas para contender por un cargo de elección popular en 2024.
Finalmente, hace unas semanas, Rivera Vivanco declaró sobre las estrategias de seguridad que ha implementado el actual Ayuntamiento, por lo que Eduardo Rivera Pérez le respondió que ella no tenía ninguna calidad moral, pues entregó una ciudad destrozada, acabada, sucia y abandonada, y que eran los mismos capitalinos los que daban testimonio de su fatal labor.












