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Robotitus
Hace no muchos años fuimos testigos de la detección de la fusión de agujeros negros y luego de la fusión de estrellas de neutrones. Ahora, la colaboración LIGO-Virgo parece haber encontrado lo que podría ser la primera detección de ondas gravitacionales de un agujero negro que devora una estrella de neutrones. Un estallido de ondas gravitacionales inusuales, ondulaciones en el tejido mismo del espacio-tiempo, fueron detectadas por los observatorios LIGO y Virgo a las 15:22:15 UTC del 26 de abril de 2019. Los astrónomos todavía están analizando el evento, y podría llegar a ser algo completamente diferente. Pero desde que el primer descubrimiento de la onda gravitacional anunciado en febrero del 2016 abrió el campo, los investigadores han estado esperando detectar diferentes tipos de fusiones. Un análisis inicial puso las probabilidades de que este evento sea una fusión de estrellas de neutrones y agujeros negros en solo un 13 por ciento, pero los científicos aún tienen esperanzas.
«Este candidato es diferente de todo lo que hemos observado», le dijo a New Scientist la integrante del equipo de LIGO, Gabriela González, de la Louisiana State University. No hay una gran diferencia entre un agujero negro y una estrella de neutrones. Ambos son el resultado de la muerte de una estrella. Una vez que una estrella ha agotado su suministro de hidrógeno y ha arrojado su material exterior en una serie de explosiones, su núcleo colapsa bajo su propio peso. Si ese núcleo está por debajo de aproximadamente tres veces la masa del Sol (con la estrella original entre 10 y 30 veces la masa del Sol), se convierte en una estrella de neutrones. Si es más de tres masas solares, se convierte en un agujero negro. (Las estrellas que son demasiado pequeñas para convertirse en estrellas de neutrones se convierten en enanas blancas. Nuestro sol se convertirá en una en el futuro).










