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Exclusivas Puebla
La guerra en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz están provocando una crisis económica y logística sin precedentes en Asia, con efectos que podrían impactar a todo el mundo. Expertos advierten que, de prolongarse la situación, podrían escasear productos esenciales como microchips, jeringas, vacunas, textiles e incluso alimentos procesados.
De acuerdo con reportes de The New York Times y otros análisis internacionales, la región Asia-Pacífico enfrenta interrupciones abruptas en sus cadenas de suministro, comparables en magnitud a las vividas durante la pandemia de COVID-19.
El conflicto ha reducido drásticamente el flujo de petróleo y gas, afectando una zona por donde circula cerca del 20% del suministro energético mundial. Esto ha obligado a gigantes como ExxonMobil y Chevron a buscar nuevas fuentes fuera de Medio Oriente.
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El Fondo Monetario Internacional advirtió que la economía global ya muestra señales de desaceleración debido a la retención de recursos energéticos clave.
El impacto ha sido inmediato en el comercio internacional. El tráfico marítimo por Ormuz se ha reducido casi a cero, mientras que el transporte aéreo enfrenta cancelaciones masivas. Solo en marzo se cancelaron más de 92 mil vuelos a nivel mundial, afectando principalmente a Asia.
Esto ha provocado:
- Retrasos en envíos internacionales
- Aumento en precios de productos básicos
- Escasez en inventarios globales
- Parálisis en industrias clave
Industrias al límite: del textil a los microchips
El golpe se extiende a sectores estratégicos. En países como Bangladesh, fábricas textiles que abastecen a marcas globales enfrentan interrupciones por falta de insumos derivados del petróleo.
En el sector tecnológico, empresas como TSMC monitorean el suministro de helio, esencial para la producción de microchips. La reducción en su disponibilidad podría afectar desde smartphones hasta automóviles.
Analistas advierten que, si la crisis se prolonga, podría derivar en:
- Escasez de productos básicos
- Aumento de pobreza en millones de personas
- Endeudamiento masivo de gobiernos
- Posibles disturbios sociales
Según estimaciones de organismos internacionales, el impacto podría sentirse con mayor intensidad hacia finales de 2026.













